Metamorfosis Gráfica

Presenta la galería José María Velasco un abanico de grabadores contemporáneos en donde lo tradicional convive con las nuevas técnicas digitales

Sin enarbolar discursos de resistencia ante los embates de la tecnología o la presencia cada vez más asfixiante del arte efímero, la gráfica y sus técnicas buscan contemporanizarse para así continuar con la combativa y larga tradición a la que pertenecen.

Contempografías, gráfica contemporánea es el nombre que da vida a esta propuesta curatorial que ofrece un recorrido visual por el trabajo de seis interesantes grabadores, en donde utilizar desde las técnicas más tradicionales hasta la experimentación que el mundo digital ha aportado.

Es la galería José María Velasco, espacio cultural que en los últimos meses ha estado ofreciendo interesantes exposiciones que rescatan a estas llamadas artes meno­res, el sitio en que a partir de este domingo 3 de junio se podrá conocer la selección que se hizo del trabajo de Antonio Ochoa, Luis Ricaurte, Víctor Mora, Ethel Oroz­co, Ildefonso López y Fernando López.

Ya sea el grabado en metal, la xilografía, la litografía o el grabado en soportes blandos, utilizado para la ela­boración de placas, como las grafías químicas, las agua-tintas, aguafuertes o las físicas, como el buril o la punta seca, hasta las técnicas desarrolladas con nuevas tec­nologías, la muestra da cuenta de la actualidad de tales expresiones y de sus creadores.

“Las nuevas posibilidades tecnológicas, como la transmi­sión de la imagen a los soportes, así como su construcción, multiplicación y formato se han diversificado al igual que las herramientas que se utilizan para intervenir dichos ma­teriales; lo anterior puede verse plasmado en esta muestra”, señala Alfredo Matus, director de la galería Velasco (Pe­ralvillo 55, Col. Morelos), exposición que se inaugura este domingo a las 12 horas y concluye el 8 de julio.

De la denuncia del maltrato a las mujeres, a las formas orgánicas y la fragmentación de la imagen; de las hue­llas del tiempo, del cuerpo, la ancianidad y la raza, a los iconos de la cosmogonía azteca, los cielos, infiernos y purgatorios, estos son algunos de los temas que este sex­teto de grabadores explora ya sea con un buril, mediante la xilografía o la pirografía digital.

Antonio Ochoa menciona los resortes que apuntalan sus “Puertas internas”, una serie que ahonda en preguntas que el ser humano se ha hecho durante toda su existencia. “Mis imágenes hablan del tiempo, de culturas o civilizaciones perdidas o más aun, que nunca existieron, pero que afanosamente me empeño en observar como buscando la clave a la solución del gran enigma de la ra­za humana: ¿de donde venimos?”

Por su parte Luis Ricaurte, colombiano naturalizado mexicano y uno de los escasos grabadores que trabaja En nuevas tecnologías, habla sobre su “Lookumi”, el cual alude a las expresiones de las razas afros que viven en su país natal.

Se trata de un trabajo realizado sobre lámina de zinc al que llama “pirográfo fotógráfico láser”, en donde utiliza lá­mina galvanizada, y a ello se le aplica una película de papel y con el láser se quema la imagen para aprovechar el color. Así se vuelve un negativo y la ceniza va marcando la ima­gen. Es una pieza que se divide en módulos, los cuales mi­den 2.40 cm x 1.8o cm, la cual habla sobre las comunidades afrocolombianas de una región del Pacífico.

“Es una mirada al fetichismo que estas comunidades utilizan, el cual también se mezcla con el concepto de sus religiones. Además, hay esa mirada racista con la que se maneja este tema, ya que cuando se quiere ser peyorativos se habla de lo negro, que tiene algo que ver con el mal gusto, algo que no sólo se da en Colombia si­no en todo el mundo.”, acota Ricaurte.

“Su trabajo es tan colorido que puede parecer naif, pero esa ingenuidad visual forma parte de las costumbres reli­giosas y las cosmogonías. Así estás expresiones son la úni­ca posibilidad de autonomía, originalidad e identidad pero dentro de un discurso racista se observa, viéndose como fetiches y cosas mal vistas”, acota Ricaurte.

Y sobre la técnica del grabado y su permanencia en el tiempo, Ricaurte subraya: ” Siguen siendo la búsqueda de incluir dentro del panorama de lo plástico las nuevas formas de imprimir, la cual está creando un nuevo argu­mento dentro de la gráfica. Creo que esta exposición es una investigación de las mezclas que se hacen entre el pasado y el presente. Creo que es un acercamiento que se conforma en pequeños argumentos acerca de la obra de cada uno de los participantes, así como demostrar las múltiples formas de hacer arte, con las posibilidades que se tiene hoy con la tecnología. También buscamos mostrar la autonomía de esta expresión artística y su vigencia. Es­pero marque un camino para los grabadores, sobre todos aquellos reacios a utilizar las nuevas técnicas de manera más atrevida y poder ver las nuevas formas, discursos y autonomías que hay en la gráfica y revertir un poco esa idea general de que es un arte menor”.