Triunvirato en Galería

Samuel Mesinas. DIARIO MONITOR.

Bajo el lema de que el arte es una inversión, conviven en Axis Mundi un grabador, un curador y un administrador, que buscan formar coleccionistas.

Las necesidades que tienen los artistas de vender y difundir su obra, así como la vocación de la administración por hacer de la venta del arte una empresa bien planeada que deje dividendos tanto para in­versionistas como para artistas, pueden re­sultar en una exitosa fórmula.

Así lo creen el grabador Antonio Ochoa, José Luis Sosa, administrador y Jaime Tama­yo, historiador de arte, quienes abren Axis Mundi (ubicado en el octavo piso de un edi­ficio sobre el boulevard Manuel Ávila Cama­cho No. 37, en las Lomas de Chapultepec).

Con 120 metros cuadrados destinados pa­ra la galería, y obra de artistas como Juan Soriano, Antonio Ochoa, Felipe Ehrenberg, Leonora Carrington, Flor Minor, Luis Ri­caurte, Gabriel Macotela, Santiago Carbo­nell, Jan Hendrix, Alberto y Miguel Cas­tro Leñero, Carmen Parra, entre otros, Axis Mundis es un proyecto peculiar que nace de la sinergia entre un artista, un curador y un administrador, unidos por una larga amistad pero sobre todo el gusto y la pasión por el arte, quienes ven posibilidades de no sólo vender, sus propósitos son educar a los posibles compradores para que sepan elegir a la hora de hacer sus cuentas.

Más que una simple galería que exhi­be obra y busca colocarla en el mercado, Axis Mundi pretende convertirse en un pequeño centro cultural, donde se impar­tirán cursos sobre historia del arte y comenzar, lo que hasta hoy es un hecho in­édito, a formar coleccionistas.

Antonio Ochoa recuerda cómo inició la idea, a partir de que su obra comenzó a venderse bien —el Museo de Suiza, la Uni­versidad Católica de Barcelona y el Museo Nacional de la Estampa en México, son al­gunos de sus coleccionistas—, y es cuando le asalta la idea de tener su propio espacio para poder ayudarlo, de alguna manera, a otros artistas, quitándole las trabas que se ponen a la mayoría de los creadores que aún no son tan cotizados.

“Cuando inicias comienzas a toparte que necesitas curador, difusión, museografía, fue por lo que me pregunté por qué no ar­mar un equipo a manera de empresa, en donde yo pongo lo que sé de las inquietudes y necesidades de los artistas, Tamayo me apoya en la curaduría, José Luis en la admi­nistración, Iván Leroy en la parte de formar el coleccionismo, y hacemos un equipo de profesionales, pero que no sea un tianguis como las galerías acostumbran a conver­tirse”, recuerda Ochoa. “Es un espacio ga­lerico y a la vez cultural, que busca formar a la gente en lo iconográfico e iconológico, mediante los cursos que se impartirán pa­ra formar coleccionistas. La idea surge a partir también de una platica con Arturo Rivera, quien me decía que algunos artis­tas y galeristas no son muy educados, y es cierto, en mi caminar me he encontrado a muchos que no sabían nada de iconografía, mucho menos tienen una lectura iconológica, razón por la que creemos debemos de armar ese tipo de cursos”, señala.

José Luis Sosa precisa que el proyecto que no es eminentemente económico aunque sí busca que sea rentable, ya que cualquier empresa no sé puede sostener en el tiempo si no piensa en su rentabilidad.

“Abrir brecha es la meta, crear una necesidad, porque las personas deben ver que comprar arte es una inversión, tal vez no corto plazo, pero sí una inversión”, apune el administrador. “Hay quienes creen que no va a funcionar, pero creo que si seguimos reglas, como costos fijos bajos, buena obra promover artistas nuevos que se vea tiene futuro, tendremos posibilidades de seguir adelante; finalmente son las mismas reglas de todo negocio, aunque aquí no se trata vender manzanas”,-acota.

“Tenemos a gente muy profesional que conoce las reglas y ve qué artistas tiene futuro. Ahora la situación económica del país no tiene que ver con lo que sucede en el a te, hoy está creciendo, hay ferias, exhibiciones, pero también tenemos que ayuda a desarrollarlo. Muchos negocios no se mantienen sobre mercados establecidos, sino, la creación de ellos”, señala.

Jaime Tamayo subraya que se busca no ser un espacio, sino tiene como objetivo s un lugar de diálogo artístico. “Hoy el arte conlleva ritos más complejos, ya no es decorar sino se ve como una inversión. La intención es crear los servicios necesarios para el ejecutivo contemporáneo en materia de arte. Necesitamos estos servicios, porque no existen a nivel corporativo.”

No Comments.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.