Exposición

  • Luis Ricaurte y su patología por tirar la piedra y esconder la mano

    Luis Ricaurte, reconocido artista visual mostrará un viaje a conciencia el próximo marzo de 2017 en el museo de la Ciudad de Buenos Aires en Argentina, con su exposición Burundanga.

    “Estas plantas alucinógenas (Burundanga) que vienen de nuestros ancestros, las utilizamos para deleitarnos de otras conciencias”

    En entrevista con el aclamado artista, nos contó cuales son sus planes a futuro, además de hablarnos sobre algunas de sus patologías más arraigadas, sus nuevas técnicas y por supuesto de sus últimos trabajos .

    “Pilambe, fue mi última exposición viene muy acordé con lo que pasó en la elección de Trump, donde ganó el racismo, la violencia, el discurso de separación que alienta a la diferencia. Pilambe quiere decir en lengua Yurua -Tirar la piedra y esconder la mano- hablaba sobre el ejercicio del racismo pero con una mirada de mojigata, ya que los otros contextos raciales nos parecen exóticos, nos alientan son eróticos son sensuales pero no los podemos hablar abiertamente por que es malo o perverso”

    Justo a eso iba Luis, ¿por qué plasmar en tus obras a mujeres afrodescendientes?

    Desafortunadamente no tengo ese color de piel obscura, fui criado en un ambiente donde culturalmente la fusión con lo afro era necesario en el sentido de que para poderse deleitar de la gastronomía, del baile, de todo ese carácter sexual de mi sociedad habíamos adoptado las costumbres afro, adaptadas con el mestizaje; entonces esto es un homenaje a mis raíces, lo traigo arraigado y cuando vengo a México me doy cuenta de esto, sin duda, es un homenaje a mis patologías.

    ¿Qué te llevó a implementar el uso del as nuevas tecnologías en tu técnica?

    Es una curiosidad nata del hombre, lo que nos hace no tomar en cuenta las nuevas tecnologías es una cuestión de tercermundismo o simplemente que las élites nos dicen que las nuevas tecnologías son incansables para nosotros, sin embargo es cuestión de quererlo hacer. El uso de ésta es una herramienta nueva, así como se busca un pincel nuevo.

    ¿Qué es la lasergrafía?

    La aplicación de la luz focalizada sobre una superficie, para hacer talla en las maderas, acrílicos, en muchos materiales, como lo dicen los pensadores mi forma de hacerlo es para hacer sellos matrices para la grafica

    ¿Por qué Luis Ricaurte rompe con lo tradicional de la gráfica?

    Es una cuestión artística, cuando tomé la decisión de ser artista fue duro ya que al artista se le tacha de borracho, pobre o drogadicto, sin embargo dentro del mismo arte la función del artista es ser iconoclasta, romper con los cánones y crear nuevos.

    ¿Cómo ha reaccionado tu público a tu técnica?

    En el ambiente técnico lo veo como un Boom, de la visión que quiero que tengan de las piezas en su contexto sobre lo que trato de decir, no es el fin la técnica, es lo quiero plasmar.

    ¿Consideras que tu obra plasma el contexto actual del mundo?

    No creo que lo hago, sé que la violencia existe, hemos sido malos por naturaleza, pero creo y estoy convencido es que me gusta llevar estos temas a otro nivel, por ejemplo el erotismo que es un tema que ocultamos, que vuelvan a renacer como algo bello, de lo onírico de lo sexual, no volver a victimizar a un ser por ser negro, al contrario mostrarlo porque son bellos, sensuales, pero la cultura hace que haya un rechazo hacia ello.

    ¿Qué te inspira?

    Mi verdadera inspiración es haber entendido que mi enfermedad es lo que hace que genere mi obra, ya en un discurso más filosófico, cuando hablaba de patología es que el discurso patológico como tal era el patos, explicar algo que te gustaba mucho pero que no sabías porqué te gustaba tanto, entonces había que racionalizar eso mismo, y eso lo hacían desde la Grecia antigua, la sociedad contemporánea lo vuelve enfermizo.

    Finalmente, cuestionando cuál es su propio concepto de arte, respondió que es un alimento del intelecto y del alma, pero creo que durante los siglos ha cambiado su definición desde valores utilitarios, manipulaciones políticas y religiosas, entonces el arte siempre ha estado inmerso en cierto discurso social.

     

     

     

    Redacción Omar Figueroa

  • Un total de 32 colombianos exponen en la capital mexicana

    Luis Galindo. Notimex.

    Un total de 30 obras gráficas, una video instalación y un performance de 32 artistas colombianos, conforman la exposición colectiva “Nacionalidad restringida”, que se inauguró hoy en el Taller de Experimentación Gráfica.
    La muestra, que permanecerá en ese taller hasta el 11 de septiembre próximo, reúne trabajos de artistas que están incursionando en la gráfica contemporánea, así como de renombre internacional, entre los que destaca Santiago Rebolledo. También figuran Luis Ricaurte, Luis Caballero, Ana Mercedes Hoyos, Alejandro Obregón, Edgar Negret. Antonio Roda, Tatiana Montoya, Pedro Alcántara, Santiago Cárdenas, David Manzur y Antonio Caro. En esta muestra se pueden encontrar técnicas interesantes, que van desde el tradicional grabado, fotovidrio grabado, fotografía bordada, stencil y hasta la innovadora técnica Lasergrafía, de Luis Ricaurte, quien es el fundador y director del Taller de Experimentación Gráfica.

    En entrevista con Notimex, el artista plástico colombiano Fernando Machado dijo que participa en esta exposición con una obra de imágenes digitales, una especie de figuras móviles, que están en un espacio en blanco. “Aquí más que una obra personal, es una exposición colectiva de artistas colombianos que nos une, donde el maestro Luis Ricaurte, nos invitó a participar y mostrar nuestras manifestaciones artísticas de algunos que estamos incursionando en este arte”, comentó Machado. Mencionó que su obra expuesta en esta muestra la realizó hace cuatro años, pero la ha ido perfeccionando y modificando a través de este tiempo. “Son imágenes ambiguas en su contorno, que expresa o manifiesta una figura en su interior como siluetas de conejos y en su interior imágenes masculinas y femeninas de sensualidad”, señaló el artista. Apuntó que esta exposición es una oportunidad que les brindó el maestro Ricaurte, para exhibir sus obras en el Taller de Experimentación Gráfica. “Esto ha sido un encuentro de artistas colombianos, que nos estamos conociendo y nos da la oportunidad de intercambiar ideas, así como de tener las puertas abiertas en este espacio, para los que estamos incursionando en este arte”, concluyó el artista plástico.

    También esa exposición cuenta con una video instalación que se titula “Soy colombiano”, del artista visual Carlos Smith, realizador de animación e investigador radicado en España, en donde es coordinador académico de la Universitat Pompeu Fabra, de Barcelona. En su video aborda la sensación de exilio que se experimenta viviendo en Colombia, y es una declaración a distancia, en tanto que el material se realizó en España, lugar donde reside. Respecto al performance “Burocracia de la Arepa”, de Viviana Díaz y Margarita Posada, parten del concepto de que la comida es uno de los símbolos que más define al migrante y ofrece la posibilidad de un intercambio cultural. En el caso de Colombia, la Arepa es un alimento típico, equivalente a la tortilla en México.

    El taller es un lugar de experimentación para el maestro Ricaurte, quien en su búsqueda creativa ha producido obras elaboradas con tecnología de punta, misma que es utilizada para el diseño publicitario en grandes formatos. Ricaurte, a través de su taller, comparte con artistas mexicanos y de otros países su técnica, ya que ésta ha sido reconocida por los círculos intelectuales como laser grafía, para la que ocupa soportes, como el vinyl, lámina galvanizada, madera y telas, entre otros.

  • Luis Ricaurte: Un Artista Lasergráfico

    Abraham Flores. MILENIO

    Presenta la exposición Abrasiones, la cual ofrece un recorrido por su obra y por la innovadora técnica de lasergrafía.

    Una propuesta innovadora, irreverente y que invita a explorar las posibilidades de la tecnología de punta aplicada a la creación artística se presenta en Abrasiones, exposición que revisa la obra gráfica del artista colombiano Luis Ricaurte y que se presenta en la Galería Axis Mundi, en la Ciudad de México.

    La muestra, conformada por 5o piezas en su mayoría de las series LookUmi, Profil-Axís, A mis espal­das, Kal-Ku-Lo por no grafiary A ras de piso, habla y refuerza el uso de la lasergrafía, técnica utilizada por Ricaurte que redimensiona la elaboración de piezas de arte.

    En entrevista con MILENIO, el artista plástico comentó que la la­sergrafía es resultado de cinco años de investigación en la Universidad de Chicago. En la exposición se ob­serva la aplicación del láser sobre materiales como madera, acrílico, aluminio, papel, cartón y laminas de zinc; “vamos a ver desde cómo convertir un pedazo de madera en una placa fotográfica hasta cómo generar matrices a partir de la fotografía y el dibujo digital”.

    La técnica consiste, explicó, en la descomposición de la luz que se aplica para hacer ciertas incisiones. “Hacer un hueco a través de un rayo de calor controlado a partir de una metodología de trabajo y de investigación”.

    La tecnología es el elemento protagónico en Abrasiones, utilizada para realizar y descomponer imágenes con intenciones artísticas. “El resultado es un híbrido entre xilografía tradicional, foto y una tecnología reciente.

    “El láser generalas posibilidades de un nuevo lenguaje, con una sintaxis completamente contemporánea y al mismo tiempo autónoma en el mundo de la gráfica”, refirió.

    El artista señaló que le interesa trabajar con universos virtuales, a través de distintos software, para dinamizar las posibilidades de creación y al mismo tiempo aligerar el peso que se le da al “original múltiple”.

    “El hecho de tener una matriz no quiere decir que las piezas que se producen no son originales, al contrario una base digital tiene mil posibilidades y variables de salida para que cada pieza elaborada sea única”, señaló.

    Luis Ricaurte destacó la labor que desempeña el impresor, responsable de hacerlas placas matrices —en este caso desde el láser hasta las tradicio­nales  y del tiraje de la obra gráfica. Desde hace cuatro años trabaja con el maestro Horacio Sierra, quien anteriormente había colaborado con artistas de renombre como Vicente Rojo, Jan Hendríx y Leonora Carring­ton, entre otros.

    Estética de lo urbano

    Ricaurte resaltó que plantea y fija su postura ante las ideas contemporáneas mediante un discurso articulado a partir de imágenes que reflejan sus puntos de vista sobre una constante latinoamericana: la pobreza, el aban­dono, la explotación en el subempleo, el nulo reconocimiento de las vivencias de los viejos, etc.

    “Indago en el anecdotario de la gente y los objetos, tomo su figura y su forma para trabajaren un lenguaje donde mezclo la superposición y transposición del ruido, una esté­tica característica de lo urbano. Me gusta lo absurdo, lo agresivo para hacer una reflexión sobre si las cosas que estamos haciendo las estamos haciendo bien”, subrayó.

    Otra característica que sobresale en su obra es que juega con el con­cepto del espacio expositivo.” A ras de piso fue concebida para intervenir el piso, el shock de pisar una pieza de arte es muy interesante. Me gusta cuestionar las formas ortodoxas y las grandes catedrales dedicadas para exponer arte, la idea es buscar una posibilidad más dentro del mismo espacio”, finalizó.

    Luis Ricaurte ha participado en más de 70 exposiciones en los continentes americano y europeo. El próximo 5 de junio inaugura­rá una exposición individual en el Museo Casa Ricardo Rojas en Buenos Aires, Argentina, donde se presentarán los trabajos de la serie Profil-Axis.

  • Vertiente Gráfica

    Sandra Sandoval.

    Apasionado por el caos urbano y por los personajes que se debaten en este ir y venir citadino, el artista de origen colombiano Luis Ricaurte, creador de la técnica de lasergrafía, presenta “Abrasiones”, integrada por 30 piezas

    Alrededor de 30 piezas en su ma­yoría perteneciente a la Serie Profil-Axis, entre éstas una es­tampa de gran formato (seis por 2.40 metros) realizada con la técnica de la lasergrafía se ex­hiben en la muestra “Abrasiones”; además de ocho obras ela­boradas de manera exclusiva pa­ra esta exhibición que funcionan a manera de un mapa didáctico que guía al espectador a través de la obra que Ricaurte ha rea­lizado desde el 2002, entre otras.

    “El término profilaxis indica esa necesidad de limpieza que te­nemos, de hacerse limpieza a partir de la vivencia y de las co­sas que nos contaminan, cómo vamos deshaciéndonos de esas cuestiones contaminantes que son, entre comillas, algo que deteriora al ser humano.”

    Ricaurte explica que abordó un tema que tiene que ver con Javier Ortiz, modelo de Pro­fil-Axis, un personaje chiapaneco que llegó al D.F. en busca de un sueño: ser cantante de ópera, quien en la actualidad se dedica a esculpir su cuerpo y es ins­tructor en un gimnasio.

    “Volver a hablar del amor es necesario, en este caso de ma­nera particular es una vincula­ción con un personaje que hace parte de mi entorno, de mi vida, que llega a mi vida, lo conozco y me dice su sentir, me involucro y el otro trabajo es el que llega a partir de esa persona y cómo lo atraigo y lo convenzo para que trabaje conmigo, ya en las po­sibilidades de lo artístico”.

    La lasergrafía consiste en fragmentar la luz en diferentes colores para posibilitar que, a partir de la imagen creada en una paleta digital bruña o haga un hueco sobre ciertos materiales. “He aplicado todas las posibili­dades de este aparato (reuter láser) que permite el proceso an­terior en diferentes superficies (madera, papel, acrílico, etc.), con el concepto de matriz, de ha­cer sellos que puedan trasladar la imagen a otra superficie”, agrega.

  • Crónica de un Sueño en el Taller de Experimentación Gráfica

    Juan Carlos Aguilar García

    Muestran el lado emotivo del arte.

    Obras de reconocidos artistas como Jan Hendrix, Felipe Ehrenberg, Alberto Castro Leñero y Luis Ricaurte, por só­lo mencionar algunos, se pueden apreciar desde ayer en el mismo espacio dentro de la exposición Crónica de un sueño, montada en el Taller de Experimentación Gráfica (Dr. Vélez 20, Col. Doctores).

    Pertenecientes al acervo del Taller de Gráfica La Corteza, del Antiguo Colegio Jesuita de Pátzcuaro,Michoacán, las 45 obras que se exhiben han sido trabajadas en gráfica y neográfica, que incluye técnicas como grabado, agua fuerte y óleo, así como en lasergrafía, fotografía y collage. A decir de Erandi Ávalos, curador de la muestra,”en cada obra expuesta subyace un motor emotivo, expresando un variado potencial de significaciones.”Tal vez una o varias de las piezas los acerquen al aroma de alguna cró­nica propia; vivida, soñada, anhelada, imaginada. El ser cotidiano transita por estos estados, se compone y nutre de ellos’: Crónica de un sueño puede ser visitada hasta 3 de mayo de 10 a 18 hrs.

  • Hoy Inauguran Muestra de Creadores Colombianos

    Záyin Dáleth Villavicencio Sánchez

    Exhibirán 29 obras en el Ex-Colegio Jesuita de Pátzcuaro hasta el 8 de abril

    El Ex Colegio Jesuita de Pátzcuaro servirá como sede de la manifestación estética de la gráfica colombia­na al recibir la exposición Naciona­lidad restringida, que es una recopilación de 30 artistas, donde figura el trabajo de maestros y nuevos talentos de este género pictórico.

    Esta exhibición, que se compone de 29 obras, es según la cu­radora de esta obra, María Calle-guerrero, «una manifestación es­tética frente a una posición políti­ca». Pues sostienen entre ellas un diálogo mediante la creación de sintaxis estéticas que se conforman en un espacio donde no se necesita pasaporte porque en él no existen fronteras.

    Además de Nacionalidad restringida, que se exhibirá a partir de hoy en punto de las 19:00 horas y hasta el 8 de abril en el Ex Colegio Jesuita de Pátz­cuaro, en la inauguración se pre­sentará el performance La buro­cracia de la arepa, realizado por Viviana Díaz y también se pro­yectará una videoinstalación gráfica de Carlos Smith.

    Esta exposición se realiza gracias a un convenio establecido por el Taller de Experimentación Grá­fica (TEG) y el Espacio para el Estudió y Gestión de las Artes Espega, donde se gestionó el inter­cambio de espacios para la exhi­bición de trabajos gráficos.

    En la galería del TEG en la Ciu­dad de México, el 5 de abril se inau­gurará la exposición Crónica de un sueño curada por Erandi Avalos.

    Crónica de un sueño se com­pone del acervo gráfico del Ex Colegio Jesuita con trabajos de creadores emergentes y consagrados, señaló Erandi Avalos, curadora de esta obra, además afirmó que esta muestra «no es una exposición de artistas mi­choacanos, es una curaduría propuesta desde Michoacán que abarca artistas nacionales e internacionales».

    El performance

    La burocracia de la arepa se trata de una representación de la situación de los migrantes y de lo difícil que es para éstos salir de su país, mediante un performance a través de la comida y que en este caso se trata de la arepa, comida típica colombiana equivalente a la tortilla.

    En la presentación de estas exposiciones también asistió Azu­cena Solórzano, titular del Depar­tamento de Artes Visuales de la Secretaría de Cultura, quien con­sideró necesaria la realización de estos eventos fuera del estado y es importante; dijo, incluir dentro de la descentralización a los habi­tantes de Pátzcuaro.

  • Lookumi en Argentina

    Lookumi es la nueva obra de Luis Ricaurte, donde desarrolla un trabajo con los pueblos afro-descendientes de Colombia.

    Lookumi es un apellido muy común en el pacífico colombiano, que se ha mantenido de generación a generación, desde los primeros africanos que llegaron a América como esclavos.

    La mirada soterrada del blanco que no es capaz de aceptar su fascinación por los exuberantes cuerpos de la raza negra, y que al tiempo denomina kitch a la estética del negro, por sus maneras de vestir, de decorar sus casas, los coloridos y estampados modelos que se perciben escandalosos entre el panorama gris del glamour europeo, ednocentrista…

    Es sobre todo esto que Ricaurte se pregunta y nos muestra cuerpos desnudos, primogenios, en movimiento, gracias al juego de los lenticulares, la proyección y grabado cubrieron 17 mts. del corredor peatonal subterráneo, emplazado debajo de la Av. Del Libertador, en pleno centro de Buenos Aires y llamado el cruce de las artes, durante todo el mes de marzo del corriente año.

    Recorrido hacia el interior de la seducción.
    Los Africanos que fueron arrancados de su territorio y esclavizados, llegaron al continente americano con toda su cultura y visión del mundo,y en respuesta a siglos de racismo han entrado en el proceso del mestizaje desde la seducción.

    La cultura mestiza de América, se ha tejido con los sonidos de África remota, el colorido del territorio perdido, su visión literaria, la manera en las relaciones familiares que se extienden más que la familia nuclear, la inserción de sus representaciones y míticas, entre otras.

    Todos estos elementos hacen parte de las diferentes herencias que tenemos también de los pueblos indígenas y europeos.

    Pero aquí lo que se remarca es la manera como desde la seducción la herencia de los pueblos africanos, se han sumergido en el tejido de la cultura mestiza.

    Un homenaje y una manera de recordarnos, nuestras raíces, de apelar nuestra memoria ancestral y hacernos espejos, en la humanidad de nuestra existencia.

    Esta obra se trata de una penetración en lo primigenio y una crítica al racismo persistente con la que seguimos viéndonos los terrícolas.

    Una penetración que es un camino, que es un recorrido, a través de las imágenes desarrolladas con tecnología para culminar en grabado, técnica antigua, expuesta a los pies del caminante que será seducido, por cuerpos Lookumi, exuberantes y bellos.

    La intervención del espacio consiste en un grabado sobre lienzo de 40 cm. x 1600 cros., expuesta en el piso y tres proyecciones en los muros del pasaje, así como una caja donde se pueden apreciar imágenes vistas a través de lenticulares.

  • Galerías en el Circuito de Arte

    Este sitio, uno de los pocos sin giros dobles, abrió sus puertas en diciembre de 2005 tras haber gestionado con el gobierno de la Delegación Cuauhtémoc la entrega en comodato de un trolebús japonés abandonado en la Colonia Roma. Las curadoras convencieron a las autoridades —que en nuestro país sólo entienden de arte en términos pedagógicos y turísticos— de dedicar el espacio exclusivamente a la exhibición de obras para sitio específico. En las calles del D.F., marcadas por su violencia, una iniciativa de tal tipo constituye inexorablemente un gesto político. La ciudad de hoy, como argumenta Eugenio Trías, se parece al espacio vacío de los antiguos atomistas, donde los átomos —idénticos, incomunicables— sólo se rozan o chocan. Queda impedida así la producción de historias, mismas que se diluyen en una sucesión de flashes, cambios de posición, simple combinatoria. La misión de Trolebús —increpar y provocar al transeúnte para cuestionarlo sobre su relación con la urbe, despertar su interés hacia los soportes del arte actual y cambiar la percepción del lugar que habita o recorre cotidianamente— subvierte el dominio de la indiferencia, esa manera de mirar que jamás se posa sobre algo y como en una suerte de carrera a campo traviesa, se avoca a detectar obstáculos.

    Emplazado originalmente en las inmediaciones de la Plaza Luis Cabrera, donde el tráfico de jóvenes estudiantes nutría el afluente de visitas, el Trolebús ocupa hoy día una esquina frente al hotel CONDESAdf, patrocinador del proyecto desde hace un año. A la fecha se han realizado catorce exposiciones con piezas de diferentes artistas como Mauricio Limón, Fabián Ugalde, Emilio Said y Arcángel Constantini. Quizá aquí es pertinente adelantar el primer reparo y es que uno esperaría de curadoras jóvenes una mayor voluntad de riesgo, ausente en la medida en que la mayoría de los artistas con los que han trabajado cuenta con una carrera reconocida. Aunque también es cierto que, dado los tintes tribales de la escena artística mexicana, antes de intentar ganar legitimidad con las apuestas (y los proyectos que se avecinan van en esa dirección) se requiere cierto respaldo. De las distintas líneas de fuga trazadas a lo largo de estos meses por Trolebús, recupero aquélla que reivindica una poética del despojo y el escombro, como si el mueble fuera una especie de scrapbook, objeto sintomático de la era actual que describe el paso febril de nuestras horas, la vida hecha de pedacería, el deshuesadero miniatura de una existencia incongruente, yuxtapuesta, fracturada. En esta clave podría leerse el trabajo del ya mencionado Chapela, o Moris (Nido de Malvivientes) que recupera estéticamente los territorios y las iconografías de la marginación, los simulacros de objetos de Mónica Espinosa (Doblez…) y, con un poco de liberalidad, las incitaciones al voyeurismo imaginario de Pavka Segura (Noctámbulo).

    La cultura del siglo xx se sostuvo sobre una memoria testamentaria, un inventario de riquezas y patrimonios que como pérdidas irremediables constituyen las ruinas del tiempo. Pero hoy ya no hay ruinas posibles: el ocaso de la modernidad arrastró consigo los mitos de origen y las ideologías del futuro. Nos encontramos inmersos en el tiempo puro, el tiempo sin historia. La vocación de las ruinas, entonces, es ofrecerle a quien las recorre la noción de un pasado traducible: el sentimiento de supervivencia ha desaparecido. El arte, como señaló Marc Auge, está condenado a delinear los escombros del futuro, pero porque en la pureza, lo genérico, ya no cabe el pasado.

    Por otra parte, es posible que en el futuro no quepan ni siquiera los escombros del arte. Y quizá sea ésa secreta intuición de Ariadna Ramonetti y Fernanda Sales la que las llevo a apropiarse de un emblema del transporte masivo que, resignificado, nos hace una especie de guiño para recordarnos que el arte, también él, es pasajero.

    TROLEBUS / Galería Guadalajara sin, esq veracruz, condesa frente al hotel CONDESAdf Martes a domingo de 11 – 1 y 2 -7 PM Dirección gral: Ariadna Ramonetti Fernanda Sales

  • Diámetro VideoArte en el metro

    Diámetro es uno de los proyectos curatoriales desarrollados por el TEG, taller de experimentación Gráfica, dirigido por el artista Luis Ricaurte.

    Esta galería de video se inaugura el 27 de octubre de 2005. Empezó en la estación Salto del Agua, y pasó luego a Pino Suárez. Ha proyectado 1600 horas de loops de video experimental de 80 creadores a através de 4 curadurías invitadas de Colombia, México y Argentina.

    Diámetro es un espacio de tránsito, una pantalla-ventana donde se ven paraísos artificiales, otros mundos, psiques, ensayos, experimentaciones, realizadas con formatos audiovisuales; utilizando las herramientas del video, el cine, lo análogo y lo digital como una paleta en la que la sustancia que compone al video, se vuelve plástica, maleable. Cada capa que compone la imagen como cada software de diseño de imagen se vuelve un elemento de composición dentro de esa realidad plástica.

    Hacer colores como olas de video que se desvanecen unas con otras y construir imágenes pictóricas en movimiento empieza a romper la estructura lineal de la imagen en movimiento, visto como un soporte que contiene la profundidad en su narrativa lineal. El video ya no es el “papel” que soporta la imagen al quedar impresa, es la imagen con su propia profundidad y maleabilidad, se vuelve la materia prima de sí mismo. Así como hay óleo, grafito, tinta, aceites, papel , tela, hay píxeles, líneas, grano; aquí ya solo importa la poética que tienen los materiales en este caso la poética de un pixel dialogando con un mixer análogo, como un diálogo entre poéticas cibernéticas.

    Entender el video tanto como gráfica en formato dinámico, en donde se crean imágenes gráficas en movimiento, como un formato pictórico; es descubrir su naturaleza transdiciplinar en obras que se construyen en la combinación de lenguajes y que, aunque no se tocan directamente los soportes, rozan entre lo plástico y lo visual.

    Estos conceptos sobre la apreciación del video experimental, así como la búsqueda de lugares no convencionales de exhibición del arte (que responde a una posición frente a la jerarquización del arte que aunque en la teoría ya parece superado, el “gran arte”, en su exhibición y comercialización sigue siendo una realidad) son parte de la materialización de los conceptos desarrollados en el TEG, lugar de creación y reflexión de arte.

    Entonces tomar por asalto a transeúntes del metro, irrumpiendo en su cotidianidad, con videos experimentales se vuelve un acto de desmitificación de el lugar donde debe ser contemplado, así como la obra en si pierde su calidad elitista, el video como una obra que va en movimiento, como quienes la ven en ese no lugar del metro, transitorio, impermanente aunque cotidiano.

     

     

  • Tecnología al Servicio el Arte

    Samuel Mesinas

    Escondido entre las laberínti­cas calles de la colonia Doc­tores, zona sur, el Taller de Experimentación Gráfica, TEG, es un espacio en la capital mexicana, abierta a todas las ten­dencias gráficas contemporáneas. Es un taller diferente de los espa­cios tradicionales en donde se ha­ce, por ejemplo, serigrafía o aguas tintas, ya que en el TEG la tecnolo­gía juega un papel importante.

    Lasergrafía es el nombre que acuñó el artista visual Luis Ri­caurte, un colombiano nacionali­zado mexicano quien desde su lle­gada a México no ha dejado de ser un incansable promotor cultural, para designar esta técnica desarro­llada mediante la ayuda de las he­rramientas digitales actuales, con el que logró poder imprimir sobre casi cualquier superficie.

    Lo mismo madera, vidrio, metal, Ricaurte logra trasladar diversos boceto a estas texturas, mediante la ayuda de una impresora Láser Pro, la cual trabaja a base de car­bono y oxígeno.

    En esta ocasión el TEG presenta “Nacionalidad restringida”, mues­tra internacional que agrupa por primera vez a 32 artistas colombia­nos, quienes presentan 3o gráficas, un video instalación y un performance hoy, a las 12 horas, en Ce­rrada de Dr. Vélez No. 20, esq. con. Dr. Norma, Colonia Doctores, cer­ca del Metro Lázaro Cárdenas. Santiago Rebolledo, Luis Ricau­rte, Luis Caballero, Ana Mercedes Hoyos, Alejandro Obregón, Edgar Negret. Antonio Roda, Tatiana Montoya, Pedro Alcántara, San­tiago Cárdenas, David Manzur y Antonio Caro, son algunos de los artistas inmersos en la gráfica con­temporánea y sus nuevos procesos de impresión, los cuales van desde el tradicional grabado, foto-vidrio­-grabado, fotografía bordada, hasta el stencil y la innovadora técnica Lasergrafía de Luis Ricaurte.

    La videoinstalación “Soy Colom­biano, del videoasta Carlos Smith, realizador de animación e investi­gador radicado en España, habla so­bre la sentimiento de exilio que se experimenta viviendo en Colom­bia, es una declaración a distancia, en tanto que el material se realizó en España, lugar donde reside. Mientras el performance “Buro­cracia de la Arepa”, de las colombia­nas Viviana Díaz y Margarita Posa­da, utilizan la comida como símbolo que define al migrante y ofrece la posibilidad de un intercambio cul­tural; en el caso de Colombia la Are-pa es un alimento típico equivalente a la tortilla en México.

    El TEG nace de la vocación so­cial de Ricaurte por ampliar el campo de experimentación gráfi­ca mediante la tecnología, ya que estudió Ciencias de las Artes y fue alumno de una de las figuras del Land Art, Richard Long.

    Sus objetivos, proyectos y for­mas de hacerse de recursos eco­nómicos, están planteados bajo el esquema de una Asociación Civil, AC, que busca recaudar fondos de fundaciones o patronatos que quie­ran apoyar un proyecto de brazos abiertos a los jóvenes creadores.

    El proyecto surgió hace dos años de la imaginería de Ricaurte y se ha desarrollado en un edificio de la colonia Doctores, el cual ha sido adaptado de acuerdo a las necesi­dades que implica una propuesta semejante, donde el artista colocó dos tórculos de gran formato (apa­ratos para el grabado tradicional), maquinaria para trabajar graba­do en metal y madera, así como el equipo necesario para la realiza­ción de video y gráfica digital. “El financiamiento lo hago me­diante mi trabajo de artista, así que busco la manera de encontrar dona­tivos y, el dinero, por lo pronto, sale de la venta de mi obra pero ahora ya somos una AC y esperamos hacernos pronto de recursos”, acota Ricaurte desde Cali, donde se encuentra co­mo invitado a una muestra en aque­lla ciudad colombiana, en la que tam­bién participan mexicanos, como la artista Mónica Espinosa.

    Y sobre los motivos que le lleva­ron a crear TEG, detalla: “La in­quietud surge a partir de la inten­ción de experimentar y darle un nuevo aire a la gráfica, así como tratar de generar, a lo establecido, otra dinámica, y abordar la tecnología que se ha desarrollado para todo menos para el arte”.

    “Pienso que la diferencia con los otros talleres es que abordamos la línea gráfica en todos los sentidos, desde las técnicas clásicas hasta la impresión digital a través de inyec­ción láser, termo impresiones, litolasergrafía, entre otras”, acota. En el TEG, se lleva a cabo un par de modificaciones a su inmueble con la clara intención de convertirse en un efervescente centro cultural.

    “Ahora estamos construyendo el área de dormitorios para cuatro re­sidentes, con la finalidad de que los visitantes se ahorren el hospedaje y se sientan como en casa estudian­do y desarrollando su proyecto sin que le sea costoso, ya que se hace uso del equipo y materiales propor­cionados por el taller”, detalla el colombiano acerca de su intercambio y residencias de artistas que piensa iniciar el próximo mes.

    “Estos proyectos están dirigidos no sólo a posibilitar un espacio equi­pado para la experimentación, sino a la reflexión sobre el arte y sus discur­sos, desde una perspectiva social, y sobre todo que se sale de las relacio­nes de poder y las clasificaciones del tal llamado gran arte”, concluye.