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  • El Grabado del Bicentenario

    Blanca González Rosas
    Planeado como una acción de arte público capaz de provocar el festejo y la integración ciudadana, El Grabado del Bicentenario resultó un acertado y exitoso proyecto que integró calle, espectadores, artistas, maestros impresores, estudiantes de artes visuales, trabajadores del Sistema de Limpieza del Distrito Federal y Jóvenes del Instituto Nacional de la Juventud (Injuve).
    Diseñado como un proyecto de arte procesual para realizarse en cuatro etapas, el evento sobresalió por su capacidad y osadía para integrar a más de 200 creadores transgeneracionales y multidisciplinares, con diversos estadios en sus trayectorias profesionales y pertenecientes -o vinculados- a diferentes identidades y tribus artísticas. Pluralidad que permitió conjuntar a literatos, pintores, escultores, fotógrafos, videoastas, artistas sonoros, y graffiteros.
    Concebido y producido por el promotor Isaac Masri -director del Centro Cultural Estación Indianilla-, con el apoyo de la coordinación general para los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución de la Ciudad de México, El Grabado del Bicentenario es una pieza de un kilómetro de longitud, dividida en tres partes, que se imprimió con una aplanadora, el pasado lunes 15 de septiembre, a lo largo del tramo que corre del Museo Nacional de Antropología al Ángel de la Independencia, en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México.
    La idea de realizar una impresión de este tipo se desarrolló en el contexto de la escena artística de Cuba durante la pasada década de los años ochenta. Interesados en generar propuestas que alteran el sistema artísticos institucional, algunos artistas, como Glexis Novoa y Francisco Lastra, Paquito, se organizaron en grupos -Arte Calle, Provisional- para llevar a cabo acciones plásticas –performances– en espacios galerísticos y en la vía pública.
    En México, en los años noventa, el artista cubano William Carmona le propuso al Museo Carrillo Gil realizar un proyecto de Gráfica Monumental que consistía en estampar placas de diferentes artistas con una aplanadora que correría por la Avenida Revolución. La acción no se llevó a cabo pero quedó en la memoria se Emilio Payán quien, en 1997, la organizó en Coyoacán para apoyar con 160 metros estampados la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas a la jefatura del Gobierno del Distrito Federal. En 2006, en el entorno del plantón promovido por Andrés Manuel López Obrador, Payán y Masri organizaron otra impresión de 60 metros, la cual, por la temática de las piezas, incidió en una solicitud ciudadana de contar los votos presidenciales.
    Con una temática libre sobre el significado de “la independencia” -política, histórica, personal-, la acción artística de El Grabado del Bicentenario se inició en julio pasado, cuando los integrantes del Taller Intaglio en el Centro Cultural Indianilla -Lenin Fajardo, Arturo Guerrero, Francisco Lara, Natalia Cobos y Nallely Manjarrez- simplificaron y optimizaron la técnica de intervención de las placas de unicel. En una segunda etapa, los artistas visuales pintaron -o enviaron la imagen con su propuesta- seis placas de 1m x 1m, que fueron horadadas por estudiantes de artes plásticas de la Esmeralda y de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM (ENAP).
    Con firmas consagradas, como Leonora Carrington y Manuel Felguérez; reconocidas, como Sauret, Ehrenberg, Germán Venegas, Paloma Torres; en crecimiento, como Fernando Aceves, Fernanda Brunet y Nacho Rodríguez; emergentes, como Daniel Alcalá, Ernesto Alva, Pablo Cotama; y graffiteros, como el colectivo Neza Arte Nel, El Grabado del Bicentenario presenta una vista general de la escena del arte contemporáneo mexicano. Una selección en su mayoría acertada -rescató autores como Flor Minor y Daniel Manrique  de Tepito Arte Acá-, pero también controvertida ya que, bajo el concepto de la integración, también se encuentran presentes Martha Chapa y Carmen Parra.
    En lo que a la temática se refiere, es importante hacer notar que aún cuando la mayoría de los artistas no abordó el tema solicitado, algunos sobresalieron, como Mónica Mayer, quien escribió su rechazo a celebrar guerras, o Mariana Gullco, que escribió la palabra “independencia” con letras provenientes de logotipos de firmas globales. Entre las peores propuestas destaca la mancha de Tatiana Montoya, y entre las actitudes más lamentables, la de Luis Ricuarte, quien envió a su propio impresor para que entintara su pieza.
    Pintadas por los trabajadores de limpia del DF y por jóvenes de las brigadas de recuperación de espacios públicos del Injuve, las placas se imprimieron en una interesante y lúdica acción -tercera etapa-, en la que también participaron camiones de redilas para extender la tela, y bicicletas tamaleras adaptadas para cargar y transportar la pintura.
    Como resultado final, además la próxima exposición del Grabado en el Zócalo capitalino un día no especificado de octubre, el evento que tuvo un costo aproximado de 3 millones de pesos, destaca también por haber generado empleos culturales y recursos económicos para los integrantes, incluyendo artistas y estudiantes de artes visuales.

  • Luis Ricaurte: La perspectiva de las formas

    Un anciano desnudo muestra su cuerpo deteriorado por la edad, una mujer afrocolombiana luce en su abdomen una cicatriz de cesárea, la secuencia de unos pies nos indica el andar de un joven. ¿Qué hace entrañables a estos personajes? Quizá que más allá del aspecto estético Ricaurte se enfoca en sus debilidades, rompe el estereotipo de belleza, y por si fuera poco los lleva, a un sin contexto de fondos blancos en los que parecen flotar.
    He aquí lo impactante de su obra: los encuadres, la composición y la técnica. Valiéndose de picadas, contrapicadas, tomas cenitales y efectos de gran angular para deformar una zona específica del cuerpo (mano, cabeza, pie), inicia el proceso de su trabajo,  que de la foto traslada al dibujo o al grabado realizado en distintos materiales como madera, metal o lámina galvanizada.
    En cuanto al grabado se refiere, hay que comentar que ha llevado esta disciplina al siguiente nivel, al de la experimentación: con una técnica creada por él, la “lasergrafía”, dibuja sobre una pantalla de computadora e imprime sobre materiales diversos (sobre todo madera) plasmando de manera exacta sus trazos.

    En Abraciones podrás conocer a sus personajes y su novedosa forma de llevarlos al grabado. Abraciones. Luis Ricaurte (Grabado) Axis Mundi, Monte Elbrus 37, piso 8, 5281-1246, entrada libre.

  • Lookumi en Argentina

    Lookumi es la nueva obra de Luis Ricaurte, donde desarrolla un trabajo con los pueblos afro-descendientes de Colombia.

    Lookumi es un apellido muy común en el pacífico colombiano, que se ha mantenido de generación a generación, desde los primeros africanos que llegaron a América como esclavos.

    La mirada soterrada del blanco que no es capaz de aceptar su fascinación por los exuberantes cuerpos de la raza negra, y que al tiempo denomina kitch a la estética del negro, por sus maneras de vestir, de decorar sus casas, los coloridos y estampados modelos que se perciben escandalosos entre el panorama gris del glamour europeo, ednocentrista…

    Es sobre todo esto que Ricaurte se pregunta y nos muestra cuerpos desnudos, primogenios, en movimiento, gracias al juego de los lenticulares, la proyección y grabado cubrieron 17 mts. del corredor peatonal subterráneo, emplazado debajo de la Av. Del Libertador, en pleno centro de Buenos Aires y llamado el cruce de las artes, durante todo el mes de marzo del corriente año.

    Recorrido hacia el interior de la seducción.
    Los Africanos que fueron arrancados de su territorio y esclavizados, llegaron al continente americano con toda su cultura y visión del mundo,y en respuesta a siglos de racismo han entrado en el proceso del mestizaje desde la seducción.

    La cultura mestiza de América, se ha tejido con los sonidos de África remota, el colorido del territorio perdido, su visión literaria, la manera en las relaciones familiares que se extienden más que la familia nuclear, la inserción de sus representaciones y míticas, entre otras.

    Todos estos elementos hacen parte de las diferentes herencias que tenemos también de los pueblos indígenas y europeos.

    Pero aquí lo que se remarca es la manera como desde la seducción la herencia de los pueblos africanos, se han sumergido en el tejido de la cultura mestiza.

    Un homenaje y una manera de recordarnos, nuestras raíces, de apelar nuestra memoria ancestral y hacernos espejos, en la humanidad de nuestra existencia.

    Esta obra se trata de una penetración en lo primigenio y una crítica al racismo persistente con la que seguimos viéndonos los terrícolas.

    Una penetración que es un camino, que es un recorrido, a través de las imágenes desarrolladas con tecnología para culminar en grabado, técnica antigua, expuesta a los pies del caminante que será seducido, por cuerpos Lookumi, exuberantes y bellos.

    La intervención del espacio consiste en un grabado sobre lienzo de 40 cm. x 1600 cros., expuesta en el piso y tres proyecciones en los muros del pasaje, así como una caja donde se pueden apreciar imágenes vistas a través de lenticulares.

  • Argentinos se suben al Metro y muestran su arte en video

    SE EXHIBIRÁN 21 TRABAJOS EN PINO SUÁREZ

    Aviso urgente a los usuarios del Sistema de Transporte Colectivo Metro: La estación Pino Suárez ha sido tomada por 21 argentinos para, sin ningún ápice democrático, imponer sus ideas a todos los usuarios que pasen por el lugar.

    Cada uno se subió armado con un videoarte que será presentado durante septiembre y octubre dentro del proyecto Diámetro, impulsado por el Taller de Experimentación Gráfica, dirigido por el colombiano Luis Ricaurte.

    Bajo el título “Aglutinar-Contaminar-Fusionar”, la peculiar exhibición reúne trabajos de artistas menores a 40 años que muestran diferentes propuestas estéticas y visuales, que van desde la animación y el video-cine, hasta el estudio de la investigación biológica, en un trabajo que muestra el comportamiento de las hormigas.

    Aunque eso sí, hay algo que los une. Y es que en palabras del curador Horacio Torres, director del Museo Casa Carlos Gardel de Buenos Aires, los trabajos se caracterizan por no tener un mensaje establecido. “No son concluyentes. Todos disparan ideas distintas, según la visión de cada artista, pero no tienen un mensaje como tal”. Mencionó Torres que la idea de la exhibición es mostrar la producción argentina contemporánea en video, en la que participan, entre otros, María Antolini, Karin Idelson, Ariadna Pastorini, Gabriel Cicuttin, Marcolina Dipierro y Georgina Valverde, Julia Masvernat, Dina Roissman, Carmen Rocher y Romina Power.

    “Lo que la gente podrá ver son pequeñas historias fílmicas con una cierta linealidad, un estudio de posibilidades creativas, atravesada por una actitud hipervital inocultable en el que se promueve la polirritmia y el mestizaje.

    “Híbridas o mutantes, las obras sintonizan con diversas expresiones. Sus prácticas, técnicas y lenguajes son consecuencia lógica de la contaminación entre disciplinas” aseguro.

     

     

     

  • Galerías en el circuito de arte

    Este sitio, uno de los pocos sin giros dobles, abrió sus puertas en diciembre de 2005 tras haber gestionado con el gobierno de la Delegación Cuauhtémoc la entrega en comodato de un trolebús japonés abandonado en la Colonia Roma. Las curadoras convencieron a las autoridades —que en nuestro país sólo entienden de arte en términos pedagógicos y turísticos— de dedicar el espacio exclusivamente a la exhibición de obras para sitio específico. En las calles del D.F., marcadas por su violencia, una iniciativa de tal tipo constituye inexorablemente un gesto político. La ciudad de hoy, como argumenta Eugenio Trías, se parece al espacio vacío de los antiguos atomistas, donde los átomos —idénticos, incomunicables— sólo se rozan o chocan. Queda impedida así la producción de historias, mismas que se diluyen en una sucesión de flashes, cambios de posición, simple combinatoria. La misión de Trolebús —increpar y provocar al transeúnte para cuestionarlo sobre su relación con la urbe, despertar su interés hacia los soportes del arte actual y cambiar la percepción del lugar que habita o recorre cotidianamente— subvierte el dominio de la indiferencia, esa manera de mirar que jamás se posa sobre algo y como en una suerte de carrera a campo traviesa, se avoca a detectar obstáculos.

    Emplazado originalmente en las inmediaciones de la Plaza Luis Cabrera, donde el tráfico de jóvenes estudiantes nutría el afluente de visitas, el Trolebús ocupa hoy día una esquina frente al hotel CONDESAdf, patrocinador del proyecto desde hace un año. A la fecha se han realizado catorce exposiciones con piezas de diferentes artistas como Mauricio Limón, Fabián Ugalde, Emilio Said y Arcángel Constantini. Quizá aquí es pertinente adelantar el primer reparo y es que uno esperaría de curadoras jóvenes una mayor voluntad de riesgo, ausente en la medida en que la mayoría de los artistas con los que han trabajado cuenta con una carrera reconocida. Aunque también es cierto que, dado los tintes tribales de la escena artística mexicana, antes de intentar ganar legitimidad con las apuestas (y los proyectos que se avecinan van en esa dirección) se requiere cierto respaldo.

    De las distintas líneas de fuga trazadas a lo largo de estos meses por Trolebús, recupero aquélla que reivindica una poética del despojo y el escombro, como si el mueble fuera una especie de scrapbook, objeto sintomático de la era actual que describe el paso febril de nuestras horas, la vida hecha de pedacería, el deshuesadero miniatura de una existencia incongruente, yuxtapuesta, fracturada. En esta clave podría leerse el trabajo del ya mencionado Chapela, o Moris (Nido de Malvivientes) que recupera estéticamente los territorios y las iconografías de la marginación, los simulacros de objetos de Mónica Espinosa (Doblez…) y, con un poco de liberalidad, las incitaciones al voyeurismo imaginario de Pavka Segura (Noctámbulo).

    La cultura del siglo xx se sostuvo sobre una memoria testamentaria, un inventario de riquezas y patrimonios que como pérdidas irremediables constituyen las ruinas del tiempo. Pero hoy ya no hay ruinas posibles: el ocaso de la modernidad arrastró consigo los mitos de origen y las ideologías del futuro. Nos encontramos inmersos en el tiempo puro, el tiempo sin historia. La vocación de las ruinas, entonces, es ofrecerle a quien las recorre la noción de un pasado traducible: el sentimiento de supervivencia ha desaparecido. El arte, como señaló Marc Auge, está condenado a delinear los escombros del futuro, pero porque en la pureza, lo genérico, ya no cabe el pasado.

    Por otra parte, es posible que en el futuro no quepan ni siquiera los escombros del arte. Y quizá sea ésa secreta intuición de Ariadna Ramonetti y Fernanda Sales la que las llevo a apropiarse de un emblema del transporte masivo que, resignificado, nos hace una especie de guiño para recordarnos que el arte, también él, es pasajero.

     

    TROLEBUS / Galería Guadalajara sin, esq Veracruz, condesa frente al hotel CONDESAdf Martes a domingo de 11 – 1 y 2 -7 PM Dirección gral: Ariadna Ramonetti Fernanda Sales

  • Exposición “A Ras de piso”

    ¿Alguna vez has ido caminando por la calle y de repente te has encontrado con una obra de arte tirada en el piso? Si sos caleña seguramente sí, y hasta te imaginarás de qué te estamos hablando.

    En marzo pasado el artista Luis Eduardo Ricaurte Villota, expuso en la Plazoleta del Centro Cultural Comfenalco su obra A ras de piso, una reinterpretación conceptual de los grandes íconos de la pintura exhibidos sobre tapetes de grandes formatos.

    La gente podía pasar por encima de ellos, eso sí, unos completamente atentos a lo que había en ese momento debajo, otros ihum!, ni idea, totalmente desapercibidos. Lo que sí es cierto es que para muchos fue algo novedoso que gustó e impactó.

    Así que si fuiste de los que no pudo apreciar la exposición, hasta principios del mes de octubre podrás hacerlo en los pasillos de la Universidad Autónoma. Dicen por ahí que todo lo bueno se repite, y este es uno de esos casos. Lo mejor de todo, no pagás un peso por ver arte y del bueno.

  • Luis Ricaurte en Chachamaco

    Aunque el título tiene cierto son musical, Chachamaco es un verdadero banquete visual que intenta hacer que el público aprecie diversas manifestaciones de arte contemporáneo independiente de México.

    “Cuando el arte se encapsula en sus propios nichos de mercado y se convierte en un objeto de aparador, un objeto únicamente comercial deja de tener ese valor de una puesta social”, comentó Arturo Sotomayor, director de Chachamaco

    Los tres pisos del Laboratorio de Arte Contemporáneo, sede del encuentro, será invadido por 141 artistas entre visuales, colectivos y DJ’S que a partir de este jueves y hasta el sábado presentarán sus creaciones en un lapso de dos horas cada uno.

    “Parecemos una especie de gitanos que buscamos el lugar preciso y la época indicada para eso”, comentó Luis Ricaurte, artista.

    “Estamos hablando de un país donde los artistas están produciendo a diario teatro, danza, cine, multimedia y música y necesitan foros y foros independientes”, agregó Sotomayor.

    En Chachamaco, no se podrá hacer compra alguna, todo lo expuesto es un regalo visual para el espectador.

    “Creo que la discusión está en cómo atraer a un público, como educar a un público y cómo darle a un público la posibilidad de compartir lo que los artistas están construyendo”, concluyó Ricaurte.

    Indiferentes ante quien comercializa el arte, este encuentro promete regresar cada año sin ánimo mercantil, ya que ni siquiera cobrarán la entrada.

  • Artistas plásticos organizan feria contra comercialización de obras

    La feria más importante de arte de la capital del país, MACO, ahora tendrá por primera vez una competencia directa. Chachamaco, un encuentro creativo independiente organizado por el Laboratorio de Arte Contemporáneo CLAC), que presentará a 150 artistas y 17 colectivos que trabajan de manera independiente a los circuitos comerciales. Arturo Sotomayor, director de Chachamaco, explicó a Crónica que su propuesta surge para dar una visión alternativa de la producción artística en México, pues “no todos los artistas coinciden en que sus creaciones se vean sólo como un producto comercial, que es lo que sucede en MACO”.

    De hecho, MACO se autodenomina como una “boutique” que evidencia su sentido estrictamente comercial, en cambio Chachamaco, que se celebrará los mismos días que la feria, entre el 21 y 23 de abril, no tiene la intención de comercializar a sus exponentes, “sino de mostrar que en la República existen productores alternos a los sistemas sustentados por las galerías y por el concepto de que el arte se tiene que vender”.

    Por ello, más que funcionar como una feria de arte, los organizadores de Chachamaco planean que la feria se convierta en un foro que dé cabida, sin discriminar, a todos los artistas que son excluidos de las galerías porque sus productos no son comerciales y es difícil venderlos.

    “Si MACO es el proyecto formal e institucional de una feria de arte donde las piezas se validan a partir de los lineamientos del mercado, el Chachamaco es una crítica a ese sistema; es un proyecto contestatario e irreverente”, explicó Sotomayor.

    Pero el director del LAC dice tener “buenas intenciones”, pues considera que cualquier feria de arte debe tener una “contraferia que la valide, además ésta amplía el panorama de lo que sucede en la escena artística, en lugar de hacerla homogénea”, explicó.

    De cualquier forma, las diferencias entre ambos foros son notables. La Feria de Arte Contemporáneo cobra, por ejemplo, el fugar de exposición a las galerías que participan; en cambio, Chachamaco no exige pago. Durante los días 21, 22 y 23 de abril las dos plantas del recinto –ubican en San Jerónimo 11 esquina con Bolívar, en el Centro Histórico— serán invadidas por creadores, cuya participación constará desde exponer obra, hasta crear piezas efímeras.

  • La vanguardia en artes visuales llega al DF

    CIUDAD DE MEXICO.- Con la participación de más de 300 artistas y la presencia de más de 50 galerías mexicanas y extranjeras, se inauguró ayer “México Arte Contemporáneo 2005” (MACO) en las instalaciones de Expo Reforma.

    La también denominada “Feria boutique de arte contemporáneo en México” se realizará hasta el 24 de abril y cuenta con un 20 por ciento más de participación, comparado con el año pasado.

    Entre los objetivos que se plantean los organizadores de MACO se encuentran a corto plazo incidir en la creación de un mercado nacional para obras de artistas mexicanos tanto como a largo plazo conformar colecciones de arte mexicano contemporáneo para evitar una fuga de obra.

    En esta ocasión participarán galerías mexicanas como Nina Menocal, Enrique Guerrero, Praxis México, KBK y la Sala de Arte Público Siqueiros en colaboración con la OMR, entre otras.

    Cabe destacar que MACO instituyó un comité seleccionador integrado por Luis Adelantado, Michele Maccarone, Patricia Ortiz Monasterio, Matthias Arndt y Daniel Castro Silva para seleccionar la obra que será exhibida.

    El programa de actividades incluye también una serie de conferencias como “Inversión en arte. El arte y las corporaciones.” (viernes 22, 17 horas) “Celebridades del arte: Una plática con los principales artistas jóvenes mexicanos acerca de su trayectoria y aceptación en el mundo” (sábado 23, 17 horas), e “Iniciar una colección: Los mitos del coleccionismo” (19 horas).

    De manera paralela a MACO (21, 22 y 23 de este mes en San Jerónimo 11, esq. Bolívar), se realizará el foro alternativo “Chachamaco”, integrado por 16 colectivos, así como 110 artistas plásticos independientes, quienes alternarán sus proyectos con eventos, elaboración de piezas “In situ”, instalaciones efímeras.

    En “Chachamaco” -a diferencia de MACO que es un gran mercado de arte- los creadores generarán proyectos: “Desde ellos como artistas y como promotores de sus trabajos, con la idea de no estar a expensas de que alguien los exponga o alguna feria los invite”, expresó Arturo Soto Mayor.

    Entre las expectativas de este foro que está abierto a brindar apoyo a los artistas jóvenes, Soto Mayor señaló la idea que se tiene de que “Chachamaco” sea un evento anual* “Es importante decir que no es una, competencia, sino un complemento de MACO”. precisó.

    MACO tiene a los artistas que están en galerías y de renombre, nosotros buba jamar con los independientes„ que no son ni mejores, ni peores, simplemente otra forma de entender el arte en el mercado, pero en lo que insistimos es que como éste, deberían haber diez o quince cada. año”, puntualizaron los organizadores.

  • Dos muestras del arte contemporáneo ChachaMaco

    Reúne el Laboratorio de Arte Contemporáneo a 110 artistas visuales, 16 colectivos y 15 DJ´s

    Por Sergio R. Blanco

    Mostrar el arte como una experimentación en continua efervescencia más que como una actividad guiada por intereses comerciales es la propuesta de Chachamaco, el encuentro que se inaugura hoy de forma paralela a la feria Maco. México Arte Contemporáneo.

    La elección de la misma fecha de inauguración de Maco y el juego de palabras que da origen a su nombre —un híbrido entre chachachá y Maco— tiene como objetivo evidenciar que se trata de un foro que simultáneamente enriquece y se opone a la feria internacional que este año lleva a cabo su segunda, edición en Expo Reforma, señala Arturo Sotomayor, director del encuentro de artistas independientes.

    “Quisimos plantear que en la Ciudad de México existe una feria que no está reuniendo a esos artistas, que quedan marginados del mercado del arte no por su calidad, sino por manejarse como creadores independientes; es decir, que no trabajan con galerías y no venden su obra como un producto de marca”, explica Sotomayor, director de la galería Laboratorio de Arte Contemporáneo (LAC), organizadora del encuentro.

    Durante tres días, el recinto reunirá a 110 artistas visuales, 16 colectivos y 15 DJ’s que presentarán arte digital, video arte, instalación, arte objeto, arte sonoro, pintura, escultura y grabado. Entre los participantes figuran Alejandra Wah, Francisco Ruiz, Donovan Soriano y los colectivos Cacahuates Japoneses y Po. La diferencia fundamental entre Maco y Chachamaco radica en que la primera es un espacio para vender piezas de arte -cuyo concepto, muy criticado, es el de “feria boutique”-, mientras que la segunda es un escaparate donde no será posible efectuar compra alguna. Ni siquiera la entrada tendrá precio, señala Sotomayor.

    La inversión necesaria para realizar Chachamaco, que ascendió a medio millón de pesos, fue cubierta por el LAC, los propios artistas y por patrocinadores como la Fundación del Centro Histórico, la Facultad de Arquitectura de la UNAM y la marca de cerveza Corona.

    “En Chachamaco no obtenemos ningún ingreso. Apoyamos a los artistas que también se han involucrada en, el encuentro y ellos no comercializan su obra; simplemente exhiben su trabajo como un gran banquete visual y auditivo, pero sin esa intención final de vender, que no está mal y es muy válida, pero no es la única”! manifiesta, Sotomayor.

    El galerista subraya que ambos encuentros promueven el arte y que no es mejor ni peor que el otro. Además, agrega, en ferias internacionales corno Arco, en Madrid, se presentan exposiciones paralelas que no le restan importancia al encuentro, sino que se suman.

    La mayoría de las obras de Chachamaca co abundan sobre el “arte chilango” y sólo permanecerán en el espacio un día —o apenas horas-, ya que a la mañana siguiente se desmontarán para dar paso a piezas hechas por un grupo nuevo de creadores, señala Oliver Kandt, curador del encuentro, cuyo programa puede ser consultado en www.chachamaco.commx.

    El carácter efímero de las piezas dota de mayor vitalidad al encuentro, opina la artista Eugenia Benabib, quien presenterá una instalación pictórica en torno al tema de la pizarra. “Lo que permanecen, dice la pintora, “es la vivencia”.

    Kandt destaca que cada intervención será registrada a través de fotografías, grabaciones de audio, textos y la producción de un video documental.

    Chachamaco, que pretende celebrarse cada año, ya ha sido invitada a viajar al extranjero por galerías de España„ Francia Costa Rica y Canadá.