colombiano

  • Un total de 32 colombianos exponen en la capital mexicana

    Luis Galindo. Notimex.

    Un total de 30 obras gráficas, una video instalación y un performance de 32 artistas colombianos, conforman la exposición colectiva “Nacionalidad restringida”, que se inauguró hoy en el Taller de Experimentación Gráfica.
    La muestra, que permanecerá en ese taller hasta el 11 de septiembre próximo, reúne trabajos de artistas que están incursionando en la gráfica contemporánea, así como de renombre internacional, entre los que destaca Santiago Rebolledo. También figuran Luis Ricaurte, Luis Caballero, Ana Mercedes Hoyos, Alejandro Obregón, Edgar Negret. Antonio Roda, Tatiana Montoya, Pedro Alcántara, Santiago Cárdenas, David Manzur y Antonio Caro. En esta muestra se pueden encontrar técnicas interesantes, que van desde el tradicional grabado, fotovidrio grabado, fotografía bordada, stencil y hasta la innovadora técnica Lasergrafía, de Luis Ricaurte, quien es el fundador y director del Taller de Experimentación Gráfica.

    En entrevista con Notimex, el artista plástico colombiano Fernando Machado dijo que participa en esta exposición con una obra de imágenes digitales, una especie de figuras móviles, que están en un espacio en blanco. “Aquí más que una obra personal, es una exposición colectiva de artistas colombianos que nos une, donde el maestro Luis Ricaurte, nos invitó a participar y mostrar nuestras manifestaciones artísticas de algunos que estamos incursionando en este arte”, comentó Machado. Mencionó que su obra expuesta en esta muestra la realizó hace cuatro años, pero la ha ido perfeccionando y modificando a través de este tiempo. “Son imágenes ambiguas en su contorno, que expresa o manifiesta una figura en su interior como siluetas de conejos y en su interior imágenes masculinas y femeninas de sensualidad”, señaló el artista. Apuntó que esta exposición es una oportunidad que les brindó el maestro Ricaurte, para exhibir sus obras en el Taller de Experimentación Gráfica. “Esto ha sido un encuentro de artistas colombianos, que nos estamos conociendo y nos da la oportunidad de intercambiar ideas, así como de tener las puertas abiertas en este espacio, para los que estamos incursionando en este arte”, concluyó el artista plástico.

    También esa exposición cuenta con una video instalación que se titula “Soy colombiano”, del artista visual Carlos Smith, realizador de animación e investigador radicado en España, en donde es coordinador académico de la Universitat Pompeu Fabra, de Barcelona. En su video aborda la sensación de exilio que se experimenta viviendo en Colombia, y es una declaración a distancia, en tanto que el material se realizó en España, lugar donde reside. Respecto al performance “Burocracia de la Arepa”, de Viviana Díaz y Margarita Posada, parten del concepto de que la comida es uno de los símbolos que más define al migrante y ofrece la posibilidad de un intercambio cultural. En el caso de Colombia, la Arepa es un alimento típico, equivalente a la tortilla en México.

    El taller es un lugar de experimentación para el maestro Ricaurte, quien en su búsqueda creativa ha producido obras elaboradas con tecnología de punta, misma que es utilizada para el diseño publicitario en grandes formatos. Ricaurte, a través de su taller, comparte con artistas mexicanos y de otros países su técnica, ya que ésta ha sido reconocida por los círculos intelectuales como laser grafía, para la que ocupa soportes, como el vinyl, lámina galvanizada, madera y telas, entre otros.

  • Lugar Común

    Máximo Jacoby

    Existen en todas la áreas de la vida. Son inevitables. Están grabados en nuestro ADN social, ese disco duro infinito imposible de penetrar. Los lugares comunes, a veces clichés, son el terror de los intelectuales, los evitamos todo el tiempo. Son nuestro parámetro del no hacer, el miedo a repetirse o la falta de creatividad. Caer en ellos puede convertirse en nuestra última condena.

    Esta exégesis de lo nuevo como único camino posible para el arte, es una fractura que aún no se ha podido reparar. Pero el lugar común, tan denostado, es también una estructura social sólida fundada en la constante reafirmación práctica y cotidiana. Es la mínima expresión de situaciones compartidas por todos. Puntos de identificación, que superan barreras políticas, culturales, económicas, de género, temporales, etc. Por esto se convierte en un Lugar Común.

    Conocí a Luis Ricaurte en el año 2006, cuando realizaba una exhibición en Buenos Aires, en el Cruce de la Artes, un Espacio de arte contemporáneo dentro de un túnel peatonal, literalmente un espacio público, la calle. En esa oportunidad instaló extensas telas junto a proyecciones por todo el túnel, obligando a los espectadores-transeúntes a pisar y atravesar por la obra en un complejo sistema que convirtió al conjunto en un proyecto procesual, en un presente continuo y activo. En un mismo Espacio-Lugar, espectadores de arte junto a los vecinos del barrio, compartían una experiencia.

    Luego me encontré con él para su intervención en el Centro Cultural Recoleta, nuevamente intervino un extraño espacio, la escalera que conecta las salas de la planta baja con la primera planta del edificio, con imágenes recubriendo el piso y escalones.

    En el 2008, finalmente concretamos nuestro maridaje artista-curador, con su individual Profilaxis, dentro del Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires con la participación del curador Jaime Tamayo.

    Al terminar Profilaxis, comprendí ciertas variables del trabajo de Ricaurte con relación a sus anteriores experiencias en Argentina y su propia especificidad humana e intelectual. Es imposible pensar el trabajo de Ricaurte como un corpus de obras gráficas, videos o instalaciones sueltas; dividir su faceta científica, investigativa sobre la aplicación de tecnologías a la práctica artística, como su Lasergrafía o pensar su figura como gestor cultural y docente individualmente. Luis Ricaurte es todo ello, todo el tiempo. Un artista sin profilaxis interna.

    Profilaxis es una serie de trabajos, un concepto que organizó el guión de la muestra, la más visitada del año dentro “del Rojas”. Es una reflexión sobre cuestiones locales relativas a latinoamérica, a las distancias corporales, sociales, sexuales, etc. Es una sensible e inteligente crítica, que pone en jaque los ¿sólidos? preceptos capitalistas, culpables de la polarización social más preocupante y creciente en los últimos años.

    Pero también forma parte de una constante en el trabajo general del artista. La ruptura de la propia profilaxis del medio artístico. La profilaxis se materializa en endogamia, relaciones cerradas relegan el arte a instancias exclusivamente privadas. Ricaurte emprende una cruzada contra la impermeabilidad estética. El mayor peligro que dispara la reflexión de su obra, es la naturalización de la profilaxis y su rigidez. La imposibilidad de revisitar la realidad, las relaciones personales a partir de poéticas diferentes y entablar conversaciones heterogéneas: lingüísticas, visuales, corporales, etc.

    Creemos sentirnos seguros y protegidos al estar recubiertos por esas finas y delgadas capas de profilaxis que nos organiza. Pero por detrás de esta instancia resultamos solos: con nuestros problemas, sentimientos, sensaciones, miedos.

    Esta constante en su ética, explica su trabajo, la elección de técnica sencilla de producción, reproducción y lectura.

  • Vertiente Gráfica

    Sandra Sandoval.

    Apasionado por el caos urbano y por los personajes que se debaten en este ir y venir citadino, el artista de origen colombiano Luis Ricaurte, creador de la técnica de lasergrafía, presenta “Abrasiones”, integrada por 30 piezas

    Alrededor de 30 piezas en su ma­yoría perteneciente a la Serie Profil-Axis, entre éstas una es­tampa de gran formato (seis por 2.40 metros) realizada con la técnica de la lasergrafía se ex­hiben en la muestra “Abrasiones”; además de ocho obras ela­boradas de manera exclusiva pa­ra esta exhibición que funcionan a manera de un mapa didáctico que guía al espectador a través de la obra que Ricaurte ha rea­lizado desde el 2002, entre otras.

    “El término profilaxis indica esa necesidad de limpieza que te­nemos, de hacerse limpieza a partir de la vivencia y de las co­sas que nos contaminan, cómo vamos deshaciéndonos de esas cuestiones contaminantes que son, entre comillas, algo que deteriora al ser humano.”

    Ricaurte explica que abordó un tema que tiene que ver con Javier Ortiz, modelo de Pro­fil-Axis, un personaje chiapaneco que llegó al D.F. en busca de un sueño: ser cantante de ópera, quien en la actualidad se dedica a esculpir su cuerpo y es ins­tructor en un gimnasio.

    “Volver a hablar del amor es necesario, en este caso de ma­nera particular es una vincula­ción con un personaje que hace parte de mi entorno, de mi vida, que llega a mi vida, lo conozco y me dice su sentir, me involucro y el otro trabajo es el que llega a partir de esa persona y cómo lo atraigo y lo convenzo para que trabaje conmigo, ya en las po­sibilidades de lo artístico”.

    La lasergrafía consiste en fragmentar la luz en diferentes colores para posibilitar que, a partir de la imagen creada en una paleta digital bruña o haga un hueco sobre ciertos materiales. “He aplicado todas las posibili­dades de este aparato (reuter láser) que permite el proceso an­terior en diferentes superficies (madera, papel, acrílico, etc.), con el concepto de matriz, de ha­cer sellos que puedan trasladar la imagen a otra superficie”, agrega.

  • Crónica de un Sueño en el Taller de Experimentación Gráfica

    Juan Carlos Aguilar García

    Muestran el lado emotivo del arte.

    Obras de reconocidos artistas como Jan Hendrix, Felipe Ehrenberg, Alberto Castro Leñero y Luis Ricaurte, por só­lo mencionar algunos, se pueden apreciar desde ayer en el mismo espacio dentro de la exposición Crónica de un sueño, montada en el Taller de Experimentación Gráfica (Dr. Vélez 20, Col. Doctores).

    Pertenecientes al acervo del Taller de Gráfica La Corteza, del Antiguo Colegio Jesuita de Pátzcuaro,Michoacán, las 45 obras que se exhiben han sido trabajadas en gráfica y neográfica, que incluye técnicas como grabado, agua fuerte y óleo, así como en lasergrafía, fotografía y collage. A decir de Erandi Ávalos, curador de la muestra,”en cada obra expuesta subyace un motor emotivo, expresando un variado potencial de significaciones.”Tal vez una o varias de las piezas los acerquen al aroma de alguna cró­nica propia; vivida, soñada, anhelada, imaginada. El ser cotidiano transita por estos estados, se compone y nutre de ellos’: Crónica de un sueño puede ser visitada hasta 3 de mayo de 10 a 18 hrs.

  • Hoy Inauguran Muestra de Creadores Colombianos

    Záyin Dáleth Villavicencio Sánchez

    Exhibirán 29 obras en el Ex-Colegio Jesuita de Pátzcuaro hasta el 8 de abril

    El Ex Colegio Jesuita de Pátzcuaro servirá como sede de la manifestación estética de la gráfica colombia­na al recibir la exposición Naciona­lidad restringida, que es una recopilación de 30 artistas, donde figura el trabajo de maestros y nuevos talentos de este género pictórico.

    Esta exhibición, que se compone de 29 obras, es según la cu­radora de esta obra, María Calle-guerrero, «una manifestación es­tética frente a una posición políti­ca». Pues sostienen entre ellas un diálogo mediante la creación de sintaxis estéticas que se conforman en un espacio donde no se necesita pasaporte porque en él no existen fronteras.

    Además de Nacionalidad restringida, que se exhibirá a partir de hoy en punto de las 19:00 horas y hasta el 8 de abril en el Ex Colegio Jesuita de Pátz­cuaro, en la inauguración se pre­sentará el performance La buro­cracia de la arepa, realizado por Viviana Díaz y también se pro­yectará una videoinstalación gráfica de Carlos Smith.

    Esta exposición se realiza gracias a un convenio establecido por el Taller de Experimentación Grá­fica (TEG) y el Espacio para el Estudió y Gestión de las Artes Espega, donde se gestionó el inter­cambio de espacios para la exhi­bición de trabajos gráficos.

    En la galería del TEG en la Ciu­dad de México, el 5 de abril se inau­gurará la exposición Crónica de un sueño curada por Erandi Avalos.

    Crónica de un sueño se com­pone del acervo gráfico del Ex Colegio Jesuita con trabajos de creadores emergentes y consagrados, señaló Erandi Avalos, curadora de esta obra, además afirmó que esta muestra «no es una exposición de artistas mi­choacanos, es una curaduría propuesta desde Michoacán que abarca artistas nacionales e internacionales».

    El performance

    La burocracia de la arepa se trata de una representación de la situación de los migrantes y de lo difícil que es para éstos salir de su país, mediante un performance a través de la comida y que en este caso se trata de la arepa, comida típica colombiana equivalente a la tortilla.

    En la presentación de estas exposiciones también asistió Azu­cena Solórzano, titular del Depar­tamento de Artes Visuales de la Secretaría de Cultura, quien con­sideró necesaria la realización de estos eventos fuera del estado y es importante; dijo, incluir dentro de la descentralización a los habi­tantes de Pátzcuaro.

  • Arte Colombiano llega a Pátzcuaro

    Francisco Valenzuela
    Provincia/14 de Marzo 2008

    Este sábado 15 de marzo, el ex Colegio Jesuita de Pátzcuaro será el anfitrión de Nacionalidad Restringida, exposición de gráfica y neogáfica colombiana surgida del Taller de Experimentación Gráfica (TEG), encabezado por Luis Ricaurte.

    Curada por María Collaguerrero, la expo iniciará en punto de las 19:00 horas a partir de lo cual el público podrá disfrutar no sólo de la obra plástica de 30 artistas, sino también del performance Burocracia de la arepa, a cargo de Viviana Díaz y Margarita Posada, mientras que Carlos Smith mostra­rá una videoinstalación. Este proyecto llega a Michoacán por iniciativa del Espacio para el Estudio y Gestión de las Artes (Espegea).

    El recinto albergará el trabajo de destacados artistas gráficos contemporáneos, entre los que se puede mencionar a Santiago Rebolledo, Luis Ricaurte, Luis Caballero, Ana Mercedes Hoyos, Alejandro Obregón, Edgar Negret. Antonio Roda, Tatiana Montoya, Pedro Alcántara, Santiago Cárdenas, David Manzur y Antonio Caro.

    Las técnicas son variadas, desde el grabado, el fotovidrio gra­bado, la fotografía bordada, el esténcil y el láser, del propio Luis Ricaurte. La videoinstalación de Carlos Smith, Soy colombiano, refleja el estado de exilio que e experimenta viviendo en Colombia, un manifiesto a distancia, pues el material se Balizó en España, lugar donde reside el autor, quien además es coordinador acadé­mico de la Universitat Pompeu Fabra, de Barcelona. Viviana Díaz y Margarita Posada se adentran en la importancia de la comida regional como un elemento de intercambio cultural y de identidad para los que emi­gran a otras tierras. En Colombia, la arepa es un alimento tradicional y básico, como la tortilla en México.

    Luis Ricaurte es un incansable creativo que en su búsqueda por innovaciones en el género ha producido obras basadas en tec­nología de punta. Entre lo más destacado se puede hablar de la evolución de la técnica, conocida como xilografía fotográfica hacia el campo de la tecnología digital y láser. El colombiano decidió experimentar este pro­ceso con el sustituto láser del sand blast y saltarse el proceso fotográfico tradicional, y trabajar con foto digital. La herramienta tecnológica es comúnmente utilizada para realizar imágenes enfocadas al mundo de la publicidad, pero él le ha dado un rumbo artístico, al intervenir la madera, jugar con la composición fotográfica en la computado­ra y aprovechar la nueva tecnología, pero con impresión en una prensa tradicional. El resultado es un híbrido entre xilografía tra­dicional, foto y tecnología contemporánea El Taller de Experimentación Gráfica es un espacio creado para artistas colombia­nos y de otras nacionalidades, diferenciado de otros, además de los procesos innovado­res, por su ubicación en la colonia Doctores del DF, descentralizando con ello los recin­tos culturales, concentrados en muy pocas zonas de la capital.

    Intercambio

    Erandi Ávalos, integrante de Espegea, comentó a PROVINCIA que la llegada a Michoacán de Nacionalidad Restringida marca el inicio de un intercambio artístico entre este grupo michoacano y el TEG, pues el 5 de abril será el turno para que la obra colectiva Crónica de un Sueño arribe a sue­los defeños. En esta expo se mezclarán obras de artistas michoacanos emergentes con el acervo del Ex Colegio Jesuita, sin des­cartar trabajos de creadores de otras geo­grafias. Y al igual que Nacionalidad Restringida, incluye no sólo grabado, sino neográfica, como fotografía y video. “Las exposiciones por sí solas son muy impor­tantes, pero va más allá; estamos hablando de un intercambio artístico que rebasa a lo michoacano y colombiano: somos dos gru­pos independientes que estamos generando espacios, y lo hacemos con y sin las vías tradicionales”. Responsables de la producción, hospedaje, alimentación y demás necesidades para las invitados, los integrantes de Espegea han recurrido a patrocinadores pri­vados, pues no podían esperar a que los presupuestos oficiales entraran en operación. Y por supuesto, contaron con las facilidades del Ex Colegio Jesuita para el montaje de la obra. El contacto con el TEG, dice Ávalos, fue de manera informal y relajada, una plática con María Collaguerrero donde fueron surgiendo ideas de retroalimentación que ahora son ya una realidad.

    Otra de las cuestiones importantes que se pretende afianzar con este intercambio es la referente a la curaduría como un trabajo 100 por ciento profesional, “porque si hay . muchas personas que han hecho curaduría en el estado, pero aún no hay un lugar para el oficio”, añade Erandi Ávalos.

     

  • Lookumi en Argentina

    Lookumi es la nueva obra de Luis Ricaurte, donde desarrolla un trabajo con los pueblos afro-descendientes de Colombia.

    Lookumi es un apellido muy común en el pacífico colombiano, que se ha mantenido de generación a generación, desde los primeros africanos que llegaron a América como esclavos.

    La mirada soterrada del blanco que no es capaz de aceptar su fascinación por los exuberantes cuerpos de la raza negra, y que al tiempo denomina kitch a la estética del negro, por sus maneras de vestir, de decorar sus casas, los coloridos y estampados modelos que se perciben escandalosos entre el panorama gris del glamour europeo, ednocentrista…

    Es sobre todo esto que Ricaurte se pregunta y nos muestra cuerpos desnudos, primogenios, en movimiento, gracias al juego de los lenticulares, la proyección y grabado cubrieron 17 mts. del corredor peatonal subterráneo, emplazado debajo de la Av. Del Libertador, en pleno centro de Buenos Aires y llamado el cruce de las artes, durante todo el mes de marzo del corriente año.

    Recorrido hacia el interior de la seducción.
    Los Africanos que fueron arrancados de su territorio y esclavizados, llegaron al continente americano con toda su cultura y visión del mundo,y en respuesta a siglos de racismo han entrado en el proceso del mestizaje desde la seducción.

    La cultura mestiza de América, se ha tejido con los sonidos de África remota, el colorido del territorio perdido, su visión literaria, la manera en las relaciones familiares que se extienden más que la familia nuclear, la inserción de sus representaciones y míticas, entre otras.

    Todos estos elementos hacen parte de las diferentes herencias que tenemos también de los pueblos indígenas y europeos.

    Pero aquí lo que se remarca es la manera como desde la seducción la herencia de los pueblos africanos, se han sumergido en el tejido de la cultura mestiza.

    Un homenaje y una manera de recordarnos, nuestras raíces, de apelar nuestra memoria ancestral y hacernos espejos, en la humanidad de nuestra existencia.

    Esta obra se trata de una penetración en lo primigenio y una crítica al racismo persistente con la que seguimos viéndonos los terrícolas.

    Una penetración que es un camino, que es un recorrido, a través de las imágenes desarrolladas con tecnología para culminar en grabado, técnica antigua, expuesta a los pies del caminante que será seducido, por cuerpos Lookumi, exuberantes y bellos.

    La intervención del espacio consiste en un grabado sobre lienzo de 40 cm. x 1600 cros., expuesta en el piso y tres proyecciones en los muros del pasaje, así como una caja donde se pueden apreciar imágenes vistas a través de lenticulares.

  • Diámetro VideoArte en el metro

    Diámetro es uno de los proyectos curatoriales desarrollados por el TEG, taller de experimentación Gráfica, dirigido por el artista Luis Ricaurte.

    Esta galería de video se inaugura el 27 de octubre de 2005. Empezó en la estación Salto del Agua, y pasó luego a Pino Suárez. Ha proyectado 1600 horas de loops de video experimental de 80 creadores a através de 4 curadurías invitadas de Colombia, México y Argentina.

    Diámetro es un espacio de tránsito, una pantalla-ventana donde se ven paraísos artificiales, otros mundos, psiques, ensayos, experimentaciones, realizadas con formatos audiovisuales; utilizando las herramientas del video, el cine, lo análogo y lo digital como una paleta en la que la sustancia que compone al video, se vuelve plástica, maleable. Cada capa que compone la imagen como cada software de diseño de imagen se vuelve un elemento de composición dentro de esa realidad plástica.

    Hacer colores como olas de video que se desvanecen unas con otras y construir imágenes pictóricas en movimiento empieza a romper la estructura lineal de la imagen en movimiento, visto como un soporte que contiene la profundidad en su narrativa lineal. El video ya no es el “papel” que soporta la imagen al quedar impresa, es la imagen con su propia profundidad y maleabilidad, se vuelve la materia prima de sí mismo. Así como hay óleo, grafito, tinta, aceites, papel , tela, hay píxeles, líneas, grano; aquí ya solo importa la poética que tienen los materiales en este caso la poética de un pixel dialogando con un mixer análogo, como un diálogo entre poéticas cibernéticas.

    Entender el video tanto como gráfica en formato dinámico, en donde se crean imágenes gráficas en movimiento, como un formato pictórico; es descubrir su naturaleza transdiciplinar en obras que se construyen en la combinación de lenguajes y que, aunque no se tocan directamente los soportes, rozan entre lo plástico y lo visual.

    Estos conceptos sobre la apreciación del video experimental, así como la búsqueda de lugares no convencionales de exhibición del arte (que responde a una posición frente a la jerarquización del arte que aunque en la teoría ya parece superado, el “gran arte”, en su exhibición y comercialización sigue siendo una realidad) son parte de la materialización de los conceptos desarrollados en el TEG, lugar de creación y reflexión de arte.

    Entonces tomar por asalto a transeúntes del metro, irrumpiendo en su cotidianidad, con videos experimentales se vuelve un acto de desmitificación de el lugar donde debe ser contemplado, así como la obra en si pierde su calidad elitista, el video como una obra que va en movimiento, como quienes la ven en ese no lugar del metro, transitorio, impermanente aunque cotidiano.

     

     

  • Tecnología al Servicio el Arte

    Samuel Mesinas

    Escondido entre las laberínti­cas calles de la colonia Doc­tores, zona sur, el Taller de Experimentación Gráfica, TEG, es un espacio en la capital mexicana, abierta a todas las ten­dencias gráficas contemporáneas. Es un taller diferente de los espa­cios tradicionales en donde se ha­ce, por ejemplo, serigrafía o aguas tintas, ya que en el TEG la tecnolo­gía juega un papel importante.

    Lasergrafía es el nombre que acuñó el artista visual Luis Ri­caurte, un colombiano nacionali­zado mexicano quien desde su lle­gada a México no ha dejado de ser un incansable promotor cultural, para designar esta técnica desarro­llada mediante la ayuda de las he­rramientas digitales actuales, con el que logró poder imprimir sobre casi cualquier superficie.

    Lo mismo madera, vidrio, metal, Ricaurte logra trasladar diversos boceto a estas texturas, mediante la ayuda de una impresora Láser Pro, la cual trabaja a base de car­bono y oxígeno.

    En esta ocasión el TEG presenta “Nacionalidad restringida”, mues­tra internacional que agrupa por primera vez a 32 artistas colombia­nos, quienes presentan 3o gráficas, un video instalación y un performance hoy, a las 12 horas, en Ce­rrada de Dr. Vélez No. 20, esq. con. Dr. Norma, Colonia Doctores, cer­ca del Metro Lázaro Cárdenas. Santiago Rebolledo, Luis Ricau­rte, Luis Caballero, Ana Mercedes Hoyos, Alejandro Obregón, Edgar Negret. Antonio Roda, Tatiana Montoya, Pedro Alcántara, San­tiago Cárdenas, David Manzur y Antonio Caro, son algunos de los artistas inmersos en la gráfica con­temporánea y sus nuevos procesos de impresión, los cuales van desde el tradicional grabado, foto-vidrio­-grabado, fotografía bordada, hasta el stencil y la innovadora técnica Lasergrafía de Luis Ricaurte.

    La videoinstalación “Soy Colom­biano, del videoasta Carlos Smith, realizador de animación e investi­gador radicado en España, habla so­bre la sentimiento de exilio que se experimenta viviendo en Colom­bia, es una declaración a distancia, en tanto que el material se realizó en España, lugar donde reside. Mientras el performance “Buro­cracia de la Arepa”, de las colombia­nas Viviana Díaz y Margarita Posa­da, utilizan la comida como símbolo que define al migrante y ofrece la posibilidad de un intercambio cul­tural; en el caso de Colombia la Are-pa es un alimento típico equivalente a la tortilla en México.

    El TEG nace de la vocación so­cial de Ricaurte por ampliar el campo de experimentación gráfi­ca mediante la tecnología, ya que estudió Ciencias de las Artes y fue alumno de una de las figuras del Land Art, Richard Long.

    Sus objetivos, proyectos y for­mas de hacerse de recursos eco­nómicos, están planteados bajo el esquema de una Asociación Civil, AC, que busca recaudar fondos de fundaciones o patronatos que quie­ran apoyar un proyecto de brazos abiertos a los jóvenes creadores.

    El proyecto surgió hace dos años de la imaginería de Ricaurte y se ha desarrollado en un edificio de la colonia Doctores, el cual ha sido adaptado de acuerdo a las necesi­dades que implica una propuesta semejante, donde el artista colocó dos tórculos de gran formato (apa­ratos para el grabado tradicional), maquinaria para trabajar graba­do en metal y madera, así como el equipo necesario para la realiza­ción de video y gráfica digital. “El financiamiento lo hago me­diante mi trabajo de artista, así que busco la manera de encontrar dona­tivos y, el dinero, por lo pronto, sale de la venta de mi obra pero ahora ya somos una AC y esperamos hacernos pronto de recursos”, acota Ricaurte desde Cali, donde se encuentra co­mo invitado a una muestra en aque­lla ciudad colombiana, en la que tam­bién participan mexicanos, como la artista Mónica Espinosa.

    Y sobre los motivos que le lleva­ron a crear TEG, detalla: “La in­quietud surge a partir de la inten­ción de experimentar y darle un nuevo aire a la gráfica, así como tratar de generar, a lo establecido, otra dinámica, y abordar la tecnología que se ha desarrollado para todo menos para el arte”.

    “Pienso que la diferencia con los otros talleres es que abordamos la línea gráfica en todos los sentidos, desde las técnicas clásicas hasta la impresión digital a través de inyec­ción láser, termo impresiones, litolasergrafía, entre otras”, acota. En el TEG, se lleva a cabo un par de modificaciones a su inmueble con la clara intención de convertirse en un efervescente centro cultural.

    “Ahora estamos construyendo el área de dormitorios para cuatro re­sidentes, con la finalidad de que los visitantes se ahorren el hospedaje y se sientan como en casa estudian­do y desarrollando su proyecto sin que le sea costoso, ya que se hace uso del equipo y materiales propor­cionados por el taller”, detalla el colombiano acerca de su intercambio y residencias de artistas que piensa iniciar el próximo mes.

    “Estos proyectos están dirigidos no sólo a posibilitar un espacio equi­pado para la experimentación, sino a la reflexión sobre el arte y sus discur­sos, desde una perspectiva social, y sobre todo que se sale de las relacio­nes de poder y las clasificaciones del tal llamado gran arte”, concluye.

  • Triunvirato en Galería

    Samuel Mesinas. DIARIO MONITOR.

    Bajo el lema de que el arte es una inversión, conviven en Axis Mundi un grabador, un curador y un administrador, que buscan formar coleccionistas.

    Las necesidades que tienen los artistas de vender y difundir su obra, así como la vocación de la administración por hacer de la venta del arte una empresa bien planeada que deje dividendos tanto para in­versionistas como para artistas, pueden re­sultar en una exitosa fórmula.

    Así lo creen el grabador Antonio Ochoa, José Luis Sosa, administrador y Jaime Tama­yo, historiador de arte, quienes abren Axis Mundi (ubicado en el octavo piso de un edi­ficio sobre el boulevard Manuel Ávila Cama­cho No. 37, en las Lomas de Chapultepec).

    Con 120 metros cuadrados destinados pa­ra la galería, y obra de artistas como Juan Soriano, Antonio Ochoa, Felipe Ehrenberg, Leonora Carrington, Flor Minor, Luis Ri­caurte, Gabriel Macotela, Santiago Carbo­nell, Jan Hendrix, Alberto y Miguel Cas­tro Leñero, Carmen Parra, entre otros, Axis Mundis es un proyecto peculiar que nace de la sinergia entre un artista, un curador y un administrador, unidos por una larga amistad pero sobre todo el gusto y la pasión por el arte, quienes ven posibilidades de no sólo vender, sus propósitos son educar a los posibles compradores para que sepan elegir a la hora de hacer sus cuentas.

    Más que una simple galería que exhi­be obra y busca colocarla en el mercado, Axis Mundi pretende convertirse en un pequeño centro cultural, donde se impar­tirán cursos sobre historia del arte y comenzar, lo que hasta hoy es un hecho in­édito, a formar coleccionistas.

    Antonio Ochoa recuerda cómo inició la idea, a partir de que su obra comenzó a venderse bien —el Museo de Suiza, la Uni­versidad Católica de Barcelona y el Museo Nacional de la Estampa en México, son al­gunos de sus coleccionistas—, y es cuando le asalta la idea de tener su propio espacio para poder ayudarlo, de alguna manera, a otros artistas, quitándole las trabas que se ponen a la mayoría de los creadores que aún no son tan cotizados.

    “Cuando inicias comienzas a toparte que necesitas curador, difusión, museografía, fue por lo que me pregunté por qué no ar­mar un equipo a manera de empresa, en donde yo pongo lo que sé de las inquietudes y necesidades de los artistas, Tamayo me apoya en la curaduría, José Luis en la admi­nistración, Iván Leroy en la parte de formar el coleccionismo, y hacemos un equipo de profesionales, pero que no sea un tianguis como las galerías acostumbran a conver­tirse”, recuerda Ochoa. “Es un espacio ga­lerico y a la vez cultural, que busca formar a la gente en lo iconográfico e iconológico, mediante los cursos que se impartirán pa­ra formar coleccionistas. La idea surge a partir también de una platica con Arturo Rivera, quien me decía que algunos artis­tas y galeristas no son muy educados, y es cierto, en mi caminar me he encontrado a muchos que no sabían nada de iconografía, mucho menos tienen una lectura iconológica, razón por la que creemos debemos de armar ese tipo de cursos”, señala.

    José Luis Sosa precisa que el proyecto que no es eminentemente económico aunque sí busca que sea rentable, ya que cualquier empresa no sé puede sostener en el tiempo si no piensa en su rentabilidad.

    “Abrir brecha es la meta, crear una necesidad, porque las personas deben ver que comprar arte es una inversión, tal vez no corto plazo, pero sí una inversión”, apune el administrador. “Hay quienes creen que no va a funcionar, pero creo que si seguimos reglas, como costos fijos bajos, buena obra promover artistas nuevos que se vea tiene futuro, tendremos posibilidades de seguir adelante; finalmente son las mismas reglas de todo negocio, aunque aquí no se trata vender manzanas”,-acota.

    “Tenemos a gente muy profesional que conoce las reglas y ve qué artistas tiene futuro. Ahora la situación económica del país no tiene que ver con lo que sucede en el a te, hoy está creciendo, hay ferias, exhibiciones, pero también tenemos que ayuda a desarrollarlo. Muchos negocios no se mantienen sobre mercados establecidos, sino, la creación de ellos”, señala.

    Jaime Tamayo subraya que se busca no ser un espacio, sino tiene como objetivo s un lugar de diálogo artístico. “Hoy el arte conlleva ritos más complejos, ya no es decorar sino se ve como una inversión. La intención es crear los servicios necesarios para el ejecutivo contemporáneo en materia de arte. Necesitamos estos servicios, porque no existen a nivel corporativo.”