creatividad

  • La Creatividad un Aliciente para Vivir y Ser Feliz

    Ricaurte inventa la lasergrafía y aporta la laserxilografía para integrar la fotografía a las artes tradicionales del grabado, que se vinculan a los procesos de vanguardia del arte contemporáneo.

    Para la edición de octubre la revista Granito de Arena realizó una entrevista con el artista Luis Ricaurte, capturando una semblanza del artista y una mirada a su pasado y sus logros dentro del campo artístico. “Juego a ser artista y no hay nada que tenga más reglas que el juego” añadió. Ricaurte nos recuerda que es el artista el que a través de sus sentidos logra  comunicarnos su visión del mundo. La nota completa aquí: http://issuu.com/gdeasomosmexico/docs/edicion_11_gdea_digital_int

  • Lookumi en Argentina

    Lookumi es la nueva obra de Luis Ricaurte, donde desarrolla un trabajo con los pueblos afro-descendientes de Colombia.

    Lookumi es un apellido muy común en el pacífico colombiano, que se ha mantenido de generación a generación, desde los primeros africanos que llegaron a América como esclavos.

    La mirada soterrada del blanco que no es capaz de aceptar su fascinación por los exuberantes cuerpos de la raza negra, y que al tiempo denomina kitch a la estética del negro, por sus maneras de vestir, de decorar sus casas, los coloridos y estampados modelos que se perciben escandalosos entre el panorama gris del glamour europeo, ednocentrista…

    Es sobre todo esto que Ricaurte se pregunta y nos muestra cuerpos desnudos, primogenios, en movimiento, gracias al juego de los lenticulares, la proyección y grabado cubrieron 17 mts. del corredor peatonal subterráneo, emplazado debajo de la Av. Del Libertador, en pleno centro de Buenos Aires y llamado el cruce de las artes, durante todo el mes de marzo del corriente año.

    Recorrido hacia el interior de la seducción.
    Los Africanos que fueron arrancados de su territorio y esclavizados, llegaron al continente americano con toda su cultura y visión del mundo,y en respuesta a siglos de racismo han entrado en el proceso del mestizaje desde la seducción.

    La cultura mestiza de América, se ha tejido con los sonidos de África remota, el colorido del territorio perdido, su visión literaria, la manera en las relaciones familiares que se extienden más que la familia nuclear, la inserción de sus representaciones y míticas, entre otras.

    Todos estos elementos hacen parte de las diferentes herencias que tenemos también de los pueblos indígenas y europeos.

    Pero aquí lo que se remarca es la manera como desde la seducción la herencia de los pueblos africanos, se han sumergido en el tejido de la cultura mestiza.

    Un homenaje y una manera de recordarnos, nuestras raíces, de apelar nuestra memoria ancestral y hacernos espejos, en la humanidad de nuestra existencia.

    Esta obra se trata de una penetración en lo primigenio y una crítica al racismo persistente con la que seguimos viéndonos los terrícolas.

    Una penetración que es un camino, que es un recorrido, a través de las imágenes desarrolladas con tecnología para culminar en grabado, técnica antigua, expuesta a los pies del caminante que será seducido, por cuerpos Lookumi, exuberantes y bellos.

    La intervención del espacio consiste en un grabado sobre lienzo de 40 cm. x 1600 cros., expuesta en el piso y tres proyecciones en los muros del pasaje, así como una caja donde se pueden apreciar imágenes vistas a través de lenticulares.

  • Galerías en el Circuito de Arte

    Este sitio, uno de los pocos sin giros dobles, abrió sus puertas en diciembre de 2005 tras haber gestionado con el gobierno de la Delegación Cuauhtémoc la entrega en comodato de un trolebús japonés abandonado en la Colonia Roma. Las curadoras convencieron a las autoridades —que en nuestro país sólo entienden de arte en términos pedagógicos y turísticos— de dedicar el espacio exclusivamente a la exhibición de obras para sitio específico. En las calles del D.F., marcadas por su violencia, una iniciativa de tal tipo constituye inexorablemente un gesto político. La ciudad de hoy, como argumenta Eugenio Trías, se parece al espacio vacío de los antiguos atomistas, donde los átomos —idénticos, incomunicables— sólo se rozan o chocan. Queda impedida así la producción de historias, mismas que se diluyen en una sucesión de flashes, cambios de posición, simple combinatoria. La misión de Trolebús —increpar y provocar al transeúnte para cuestionarlo sobre su relación con la urbe, despertar su interés hacia los soportes del arte actual y cambiar la percepción del lugar que habita o recorre cotidianamente— subvierte el dominio de la indiferencia, esa manera de mirar que jamás se posa sobre algo y como en una suerte de carrera a campo traviesa, se avoca a detectar obstáculos.

    Emplazado originalmente en las inmediaciones de la Plaza Luis Cabrera, donde el tráfico de jóvenes estudiantes nutría el afluente de visitas, el Trolebús ocupa hoy día una esquina frente al hotel CONDESAdf, patrocinador del proyecto desde hace un año. A la fecha se han realizado catorce exposiciones con piezas de diferentes artistas como Mauricio Limón, Fabián Ugalde, Emilio Said y Arcángel Constantini. Quizá aquí es pertinente adelantar el primer reparo y es que uno esperaría de curadoras jóvenes una mayor voluntad de riesgo, ausente en la medida en que la mayoría de los artistas con los que han trabajado cuenta con una carrera reconocida. Aunque también es cierto que, dado los tintes tribales de la escena artística mexicana, antes de intentar ganar legitimidad con las apuestas (y los proyectos que se avecinan van en esa dirección) se requiere cierto respaldo. De las distintas líneas de fuga trazadas a lo largo de estos meses por Trolebús, recupero aquélla que reivindica una poética del despojo y el escombro, como si el mueble fuera una especie de scrapbook, objeto sintomático de la era actual que describe el paso febril de nuestras horas, la vida hecha de pedacería, el deshuesadero miniatura de una existencia incongruente, yuxtapuesta, fracturada. En esta clave podría leerse el trabajo del ya mencionado Chapela, o Moris (Nido de Malvivientes) que recupera estéticamente los territorios y las iconografías de la marginación, los simulacros de objetos de Mónica Espinosa (Doblez…) y, con un poco de liberalidad, las incitaciones al voyeurismo imaginario de Pavka Segura (Noctámbulo).

    La cultura del siglo xx se sostuvo sobre una memoria testamentaria, un inventario de riquezas y patrimonios que como pérdidas irremediables constituyen las ruinas del tiempo. Pero hoy ya no hay ruinas posibles: el ocaso de la modernidad arrastró consigo los mitos de origen y las ideologías del futuro. Nos encontramos inmersos en el tiempo puro, el tiempo sin historia. La vocación de las ruinas, entonces, es ofrecerle a quien las recorre la noción de un pasado traducible: el sentimiento de supervivencia ha desaparecido. El arte, como señaló Marc Auge, está condenado a delinear los escombros del futuro, pero porque en la pureza, lo genérico, ya no cabe el pasado.

    Por otra parte, es posible que en el futuro no quepan ni siquiera los escombros del arte. Y quizá sea ésa secreta intuición de Ariadna Ramonetti y Fernanda Sales la que las llevo a apropiarse de un emblema del transporte masivo que, resignificado, nos hace una especie de guiño para recordarnos que el arte, también él, es pasajero.

    TROLEBUS / Galería Guadalajara sin, esq veracruz, condesa frente al hotel CONDESAdf Martes a domingo de 11 – 1 y 2 -7 PM Dirección gral: Ariadna Ramonetti Fernanda Sales

  • Tecnología al Servicio el Arte

    Samuel Mesinas

    Escondido entre las laberínti­cas calles de la colonia Doc­tores, zona sur, el Taller de Experimentación Gráfica, TEG, es un espacio en la capital mexicana, abierta a todas las ten­dencias gráficas contemporáneas. Es un taller diferente de los espa­cios tradicionales en donde se ha­ce, por ejemplo, serigrafía o aguas tintas, ya que en el TEG la tecnolo­gía juega un papel importante.

    Lasergrafía es el nombre que acuñó el artista visual Luis Ri­caurte, un colombiano nacionali­zado mexicano quien desde su lle­gada a México no ha dejado de ser un incansable promotor cultural, para designar esta técnica desarro­llada mediante la ayuda de las he­rramientas digitales actuales, con el que logró poder imprimir sobre casi cualquier superficie.

    Lo mismo madera, vidrio, metal, Ricaurte logra trasladar diversos boceto a estas texturas, mediante la ayuda de una impresora Láser Pro, la cual trabaja a base de car­bono y oxígeno.

    En esta ocasión el TEG presenta “Nacionalidad restringida”, mues­tra internacional que agrupa por primera vez a 32 artistas colombia­nos, quienes presentan 3o gráficas, un video instalación y un performance hoy, a las 12 horas, en Ce­rrada de Dr. Vélez No. 20, esq. con. Dr. Norma, Colonia Doctores, cer­ca del Metro Lázaro Cárdenas. Santiago Rebolledo, Luis Ricau­rte, Luis Caballero, Ana Mercedes Hoyos, Alejandro Obregón, Edgar Negret. Antonio Roda, Tatiana Montoya, Pedro Alcántara, San­tiago Cárdenas, David Manzur y Antonio Caro, son algunos de los artistas inmersos en la gráfica con­temporánea y sus nuevos procesos de impresión, los cuales van desde el tradicional grabado, foto-vidrio­-grabado, fotografía bordada, hasta el stencil y la innovadora técnica Lasergrafía de Luis Ricaurte.

    La videoinstalación “Soy Colom­biano, del videoasta Carlos Smith, realizador de animación e investi­gador radicado en España, habla so­bre la sentimiento de exilio que se experimenta viviendo en Colom­bia, es una declaración a distancia, en tanto que el material se realizó en España, lugar donde reside. Mientras el performance “Buro­cracia de la Arepa”, de las colombia­nas Viviana Díaz y Margarita Posa­da, utilizan la comida como símbolo que define al migrante y ofrece la posibilidad de un intercambio cul­tural; en el caso de Colombia la Are-pa es un alimento típico equivalente a la tortilla en México.

    El TEG nace de la vocación so­cial de Ricaurte por ampliar el campo de experimentación gráfi­ca mediante la tecnología, ya que estudió Ciencias de las Artes y fue alumno de una de las figuras del Land Art, Richard Long.

    Sus objetivos, proyectos y for­mas de hacerse de recursos eco­nómicos, están planteados bajo el esquema de una Asociación Civil, AC, que busca recaudar fondos de fundaciones o patronatos que quie­ran apoyar un proyecto de brazos abiertos a los jóvenes creadores.

    El proyecto surgió hace dos años de la imaginería de Ricaurte y se ha desarrollado en un edificio de la colonia Doctores, el cual ha sido adaptado de acuerdo a las necesi­dades que implica una propuesta semejante, donde el artista colocó dos tórculos de gran formato (apa­ratos para el grabado tradicional), maquinaria para trabajar graba­do en metal y madera, así como el equipo necesario para la realiza­ción de video y gráfica digital. “El financiamiento lo hago me­diante mi trabajo de artista, así que busco la manera de encontrar dona­tivos y, el dinero, por lo pronto, sale de la venta de mi obra pero ahora ya somos una AC y esperamos hacernos pronto de recursos”, acota Ricaurte desde Cali, donde se encuentra co­mo invitado a una muestra en aque­lla ciudad colombiana, en la que tam­bién participan mexicanos, como la artista Mónica Espinosa.

    Y sobre los motivos que le lleva­ron a crear TEG, detalla: “La in­quietud surge a partir de la inten­ción de experimentar y darle un nuevo aire a la gráfica, así como tratar de generar, a lo establecido, otra dinámica, y abordar la tecnología que se ha desarrollado para todo menos para el arte”.

    “Pienso que la diferencia con los otros talleres es que abordamos la línea gráfica en todos los sentidos, desde las técnicas clásicas hasta la impresión digital a través de inyec­ción láser, termo impresiones, litolasergrafía, entre otras”, acota. En el TEG, se lleva a cabo un par de modificaciones a su inmueble con la clara intención de convertirse en un efervescente centro cultural.

    “Ahora estamos construyendo el área de dormitorios para cuatro re­sidentes, con la finalidad de que los visitantes se ahorren el hospedaje y se sientan como en casa estudian­do y desarrollando su proyecto sin que le sea costoso, ya que se hace uso del equipo y materiales propor­cionados por el taller”, detalla el colombiano acerca de su intercambio y residencias de artistas que piensa iniciar el próximo mes.

    “Estos proyectos están dirigidos no sólo a posibilitar un espacio equi­pado para la experimentación, sino a la reflexión sobre el arte y sus discur­sos, desde una perspectiva social, y sobre todo que se sale de las relacio­nes de poder y las clasificaciones del tal llamado gran arte”, concluye.

  • Triunvirato en Galería

    Samuel Mesinas. DIARIO MONITOR.

    Bajo el lema de que el arte es una inversión, conviven en Axis Mundi un grabador, un curador y un administrador, que buscan formar coleccionistas.

    Las necesidades que tienen los artistas de vender y difundir su obra, así como la vocación de la administración por hacer de la venta del arte una empresa bien planeada que deje dividendos tanto para in­versionistas como para artistas, pueden re­sultar en una exitosa fórmula.

    Así lo creen el grabador Antonio Ochoa, José Luis Sosa, administrador y Jaime Tama­yo, historiador de arte, quienes abren Axis Mundi (ubicado en el octavo piso de un edi­ficio sobre el boulevard Manuel Ávila Cama­cho No. 37, en las Lomas de Chapultepec).

    Con 120 metros cuadrados destinados pa­ra la galería, y obra de artistas como Juan Soriano, Antonio Ochoa, Felipe Ehrenberg, Leonora Carrington, Flor Minor, Luis Ri­caurte, Gabriel Macotela, Santiago Carbo­nell, Jan Hendrix, Alberto y Miguel Cas­tro Leñero, Carmen Parra, entre otros, Axis Mundis es un proyecto peculiar que nace de la sinergia entre un artista, un curador y un administrador, unidos por una larga amistad pero sobre todo el gusto y la pasión por el arte, quienes ven posibilidades de no sólo vender, sus propósitos son educar a los posibles compradores para que sepan elegir a la hora de hacer sus cuentas.

    Más que una simple galería que exhi­be obra y busca colocarla en el mercado, Axis Mundi pretende convertirse en un pequeño centro cultural, donde se impar­tirán cursos sobre historia del arte y comenzar, lo que hasta hoy es un hecho in­édito, a formar coleccionistas.

    Antonio Ochoa recuerda cómo inició la idea, a partir de que su obra comenzó a venderse bien —el Museo de Suiza, la Uni­versidad Católica de Barcelona y el Museo Nacional de la Estampa en México, son al­gunos de sus coleccionistas—, y es cuando le asalta la idea de tener su propio espacio para poder ayudarlo, de alguna manera, a otros artistas, quitándole las trabas que se ponen a la mayoría de los creadores que aún no son tan cotizados.

    “Cuando inicias comienzas a toparte que necesitas curador, difusión, museografía, fue por lo que me pregunté por qué no ar­mar un equipo a manera de empresa, en donde yo pongo lo que sé de las inquietudes y necesidades de los artistas, Tamayo me apoya en la curaduría, José Luis en la admi­nistración, Iván Leroy en la parte de formar el coleccionismo, y hacemos un equipo de profesionales, pero que no sea un tianguis como las galerías acostumbran a conver­tirse”, recuerda Ochoa. “Es un espacio ga­lerico y a la vez cultural, que busca formar a la gente en lo iconográfico e iconológico, mediante los cursos que se impartirán pa­ra formar coleccionistas. La idea surge a partir también de una platica con Arturo Rivera, quien me decía que algunos artis­tas y galeristas no son muy educados, y es cierto, en mi caminar me he encontrado a muchos que no sabían nada de iconografía, mucho menos tienen una lectura iconológica, razón por la que creemos debemos de armar ese tipo de cursos”, señala.

    José Luis Sosa precisa que el proyecto que no es eminentemente económico aunque sí busca que sea rentable, ya que cualquier empresa no sé puede sostener en el tiempo si no piensa en su rentabilidad.

    “Abrir brecha es la meta, crear una necesidad, porque las personas deben ver que comprar arte es una inversión, tal vez no corto plazo, pero sí una inversión”, apune el administrador. “Hay quienes creen que no va a funcionar, pero creo que si seguimos reglas, como costos fijos bajos, buena obra promover artistas nuevos que se vea tiene futuro, tendremos posibilidades de seguir adelante; finalmente son las mismas reglas de todo negocio, aunque aquí no se trata vender manzanas”,-acota.

    “Tenemos a gente muy profesional que conoce las reglas y ve qué artistas tiene futuro. Ahora la situación económica del país no tiene que ver con lo que sucede en el a te, hoy está creciendo, hay ferias, exhibiciones, pero también tenemos que ayuda a desarrollarlo. Muchos negocios no se mantienen sobre mercados establecidos, sino, la creación de ellos”, señala.

    Jaime Tamayo subraya que se busca no ser un espacio, sino tiene como objetivo s un lugar de diálogo artístico. “Hoy el arte conlleva ritos más complejos, ya no es decorar sino se ve como una inversión. La intención es crear los servicios necesarios para el ejecutivo contemporáneo en materia de arte. Necesitamos estos servicios, porque no existen a nivel corporativo.”

  • Exhiben Colección de Grabadores Mexicanos

    Viridiana Chávez Gutiérrez

    La Galería José María Velasco presenta el próximo 3 de junio a las 12:00 horas, la exposición Contempografías gráfica contemporánea, que va desde la xilografía hasta la gráfica digital en la que participan una selección de reconocidos grabadores como Luis Ricaurte, Ediel Onnco, Ildefonso López, Antonio Ochoa, Víctor Mora y Fernando López.

    El trabajo es grabado, el cual tiene diversas formas de creación como lo es el metal, la xilografía, la litografía y el grabado en soportes blandos utilizados para la elaboración de placas, utilizan técnicas que siguen siendo el carácter fundamental en el mundo de la gráfica contemporánea; las grafías químicas, las aguatintas, aguafuertes o las físicas, como el buril o la punta seca.

    Luis Ricaurte es un artista gráfico colombiano, ha tratado diversos temas como el cuerpo, la tolerancia a la vejez por dar un ejemplo. siempre ha tenido una perspectiva critica y social Su trabajo ha sido expuesto principalmente en el continente americano y europeo desde 1994.

    Otro de los artistas es Antonio Ochoa, su obra ha sido presentada en nuestro país y en el extranjero y dice que sus imágenes hablan del tiempo, de culturas o civilizaciones perdidas o más aun, que nunca existieron, pero que afanosamente se empeña en observar la clave a la solución del gran enigma de la raza humana,esto lo refleja en su obra, que en esta ocasión son puertas abiertas que no sebo mes a donde nos llevarán.

    Por otra parte el trabajo de Víctor Mora está basado en la fragmentación de las imágenes por las que construye una estética caótica figurativa-abstracta, a través de la fragmentación y la repetición de dichas imágenes, logra darle a estas un nuevo valor; así estas imágenes comprimidas en formas, permiten la integración de una nueva realidad, que el espectador participe de manera significativa cambiando, su postura de observador a la de decodificador, para crear sus propias historias. Por eso cada fragmento actúa de forma independiente y a su vez, da la idea de totalidad.
    Por su parte Ethel Orozco ha realizado estudios profesiones en las artes gráficas, se ha integrado a la plástica mexicana con una propuesta gráfica en donde ha mostrado una denuncia en su interpretación desde sus formas bidimensionales, de cómo es vista y tratada la mujer hoy en día. Su disciplina la ha llevado a exponer a galerías dentro y fuera del país. Al contrario de los artistas mencionados, Ildefonso López se va alimentado de la cosmogonía mixteca de los elementos que conforman nuestra naturaleza: tártara, agua, aire y fuego, son suficientes motivos que lo llevan a experimentar el cómo grabar apoyado de estos elementos, que dan corno resultado una obra llena de símbolos clásicos de su cultura.

    Actualmente las posibilidades tecnológicas, la transmisión de la imagen a los soportes, así como su construcción, multiplicación y formato se han dividido al igual que las herramientas que se utilizan pura intervenir dichos materiales; lo anterior puede verse plasmado en la muestra Contempografías, gráfica contemporánea.

  • Artistas urbanos tomas por asalto “La Curtiduría”

    En Oaxaca, el conflicto político-social del año pasado dejó huellas —muchas de ellas intactas aún—. en las paredes de inmuebles del Centro Histórico o la pe­riferia citadina. Edificios públicos o casas particulares, fueron el soporte de hombres y mujeres que, con aerosol en mano, ex­presaron su visión en torno a lo que enton­ces sucedía en la capital del estado.

    No obstante, la cantidad de mensajes e imágenes que salían al paso de los transeún­tes, sirvieron de pretexto ideal para que un grupo de artistas decidiera hacer un análisis del trabajo que a nivel Latinoamérica se rea­liza entorno al llamado “arte urbano” que utiliza el stencil como soporte.

    Así, a través del Centro Cultural “La Cur tiduría” —que impulsa el pintor juchiteco Demián Flores,— y el Taller de Experimen­tación Gráfica (TEG) que comanda el artist colombiano Luis Ricaurte, se promovió 1 realización de un proyecto que este sábad a las 20:00 horas verá uno de sus primeros frutos en el 307 de la calle 5 de mayo.

    Ahí, en la sede de “La Curtiduría”, convergErán trabajos de los colectivos: “Excusado Printsystem” (Bogotá), “Asalto urbano” (Cali), “Arte jaguar” (Oaxaca), “Buenos Aires Stencil” y “Run dont waik”, ambos de Buenos Aires, Argentina. “Stencil Latinoamérica”, el titulo de la exposición.

    De las características de la muestra, “Stinkfish”, integrante del colectivo co­lombiano “Excusado Printsystem”, comen­ta que de manera conjunta con el colecti­vo oaxaqueño “Arte jaguar” se realizará una intervención directa en la sede de “La Curtiduría” y se ubicarán algunas piezas.

    “La idea es que la gente venga y pueda conocer de cerca el trabajo visual que ha­cemos y, además, que se empape del mo­vimiento del arte urbano”.

    Y para aquellos que desdeñan el arte urbano, “Stinkfish” dijo que, incluso para ese sector la invitación está abierta pues el objetivo es que “conozcan un poco más de lo que está pasando en la calle y que vean lo que hay detrás de lo que nosotros hacemos, es decir, que no es salir a pintar sólo por el hecho de pintar, sino que hay un trabajo previo y un raciocinio detrás de los que se plasma”.

    En la inauguración de “Renca Latino­américa”, cabe destacar, además, la parti­cipación de los grupos de hip hop “Adver­tencia lírica”, “Kilos”, “ideal MC” (D.F) y “Alto estatus”, así como la que tendrá el “Dr. Lakra”, quien se encargará de ameni­zar el evento.

    La cita es este sábado en punto de las 20:00 horas en el 307 de la cate 5 de mayo, en el barrio de ialatlaco.

  • Graffiti urbano y arte objeto en la muestra Guerrilla pop. Obra en stencil

    • Este arte es otra piel que cubre a las urbes, asegura el creador colombiano Luis Ricaurte

    Con la participación de creadores en grupos y en forma individual, este domingo se inaugura en la Galería José María Velasco la muestra colectiva Guerrilla pop. Obra en stencil, aderezada con una más que interesante muestra de arte objeto, sobre todo bolsos hechos con discos de acetato y joyería de alambre galvanizado, del trío que en el nombre lleva la fama: Las Poquiankitsch, así como obra en acrílico del pintor Carlos Ramírez.

    Entre los participantes con obra en stencil (plantillas utilizadas en el graffiti) figuran Acamonchi, de San Diego, California; Watchavato, de la sierra de Sinaloa; Neza Arte Nel, del estado de México; Run Don’t Walk, de Buenos Aires, Argentina; Asalto Urbano, de Cali, Colombia, y Frank Zamora y Josiah López, de Denver, Colorado.

    Mientras crea su obra sobre una de las paredes de la galería, unas figuras de camiones con las que busca rendirle un homenaje a la vida de las carreteras del país, Watchavato, quien acaba de ser contratado por una empresa de tenis, recuerda que su nombre implica un juego de palabras que invita a ver su obra.

    “Es también un homenaje a los camioneros y a las frases que ponen en sus vehículos y que te hacen más ameno el trayecto, entre románticas, cursis, religiosas o albureras.” Afuera Watchavato, quien ya trasladó su estudio de Culiacán al centro de la ciudad de México, pintará con stencil una obra con imágenes diversas, entre ellas repeticiones de la cara de Jesús Malverde, “santo culichi y pagano de los narcos”.

    Luis Ricaurte, creador y promotor colombiano del arte urbano en México, Argentina y su país, y encargado de la obra invitada de los creadores sudamericanos, señala:

    “El stencil se diferencia de las demás formas de contaminación visual pues se toma más como un ejercicio plástico y sino estético, sin dejar de acotar que en alguien nos casos sirve de símbolo, de frontera, de no demarcación de territorio, un acto de demarcación animal. Adicionalmente, es las un ejercicio menos sometido por la idea Vela de marketing de diseñadores gráficos, quienes aprovechan sus herramientas para construir imágenes más lúdicas.”

    El stencil, como la publicidad comercial que inunda las ciudades, dice Ricaurte, también forma parte de la “piel” que viste a las urbes, pero sus planteamientos son distintos y, en muchos casos, opuestos.

    Diana Pérez Rojas, Elizabeth y Noemí de la Pera, de Las Poquiankitch, comentan sobre esta primera exposición suya, pues suelen vender en tianguis como el de La Lagunilla, los domingos. Y dicen que para ellas lo kitch es “lo recargado y exagerado, y va desde el mal hasta el buen gusto”. Para ello estas creadoras, originarias de Azcapotzalco, retoman materiales de la vida cotidiana y le dan un uso utilitario y estético para crear objetos en la vestimenta que hagan verse “muy cuquis” o “glamoroso”.

    Pero, aclaran, no es el glamour de las pasarelas, sino un glamour callejero, popular. “Lo importante de nuestras joyas, por ejemplo, no es el valor comercial, que sí lo tiene, pero son muy baratas, sino su forma y diseño. Hay en ello también un muy buen gusto, pero rebeldón. no burgués”.

    La inauguración será este domingo a las 12 horas en la Galería José María Velasco Peralvillo 55 colonia Morelos.

  • INAUGURA LA UNITEC CAMPUS SUR LA EXPOSICIÓN MIRADAS EN MOVIMIENTO

    Miradas que siguen el trayecto del pincel o del cincel. Miradas que acompañan la continuidad del trazo, la prolongación de la línea. Miradas que no se detienen, que no se interrumpen, que se extienden más allá del lienzo o de la piedra cada vez que capturan el arte para refugiarlo en la mente…

    Ese ir y venir de la apreciación estética es el que la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) promueve a través de la exposición colectiva ‘Miradas en Movimiento’, la muestra de arte más amplia e importante que ha habido en sus instalaciones. Como parte de las celebraciones por el 40 aniversario de la Universidad, seis distintas colecciones integran el programa que a partir de noviembre y hasta el mes de abril acercarán el arte a la comunidad estudiantil del Campus Sur.

    Con la inauguración de ‘A ras de piso’, una muestra del trabajo del pintor colombiano Luis Eduardo Ricaurte, la UNITEC inicia este trayecto por el mundo del arte contemporáneo. Desde el pasado 9 de noviembre y hasta el 8 de diciembre, una serie de ‘tapetes’ decorados con representaciones de obras de los grandes maestros del arte se extienden a lo largo de la Plaza Cívica del Campus Sur. La exposición invita a ver el arte desde otra perspectiva, desde otro ángulo, desde otra mirada. Al mismo tiempo, propone desacralizarlo y acercarlo al espectador. A tal nivel que, como todo tapete, incluso puede ‘pisarse’.

    Acompañan esta exposición una serie de esculturas e instalaciones de alumnos distinguidos de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado ‘La Esmeralda’, del Instituto Nacional de Bellas Artes. A través de esta colectiva, dirigida por el maestro Luc Flores, se le da voz a las generaciones más recientes de artistas y se aproxima lo último del arte contemporáneo a una comunidad estudiantil ávida de nuevas propuestas creativas.