TEG

  • Un total de 32 colombianos exponen en la capital mexicana

    Luis Galindo. Notimex.

    Un total de 30 obras gráficas, una video instalación y un performance de 32 artistas colombianos, conforman la exposición colectiva “Nacionalidad restringida”, que se inauguró hoy en el Taller de Experimentación Gráfica.
    La muestra, que permanecerá en ese taller hasta el 11 de septiembre próximo, reúne trabajos de artistas que están incursionando en la gráfica contemporánea, así como de renombre internacional, entre los que destaca Santiago Rebolledo. También figuran Luis Ricaurte, Luis Caballero, Ana Mercedes Hoyos, Alejandro Obregón, Edgar Negret. Antonio Roda, Tatiana Montoya, Pedro Alcántara, Santiago Cárdenas, David Manzur y Antonio Caro. En esta muestra se pueden encontrar técnicas interesantes, que van desde el tradicional grabado, fotovidrio grabado, fotografía bordada, stencil y hasta la innovadora técnica Lasergrafía, de Luis Ricaurte, quien es el fundador y director del Taller de Experimentación Gráfica.

    En entrevista con Notimex, el artista plástico colombiano Fernando Machado dijo que participa en esta exposición con una obra de imágenes digitales, una especie de figuras móviles, que están en un espacio en blanco. “Aquí más que una obra personal, es una exposición colectiva de artistas colombianos que nos une, donde el maestro Luis Ricaurte, nos invitó a participar y mostrar nuestras manifestaciones artísticas de algunos que estamos incursionando en este arte”, comentó Machado. Mencionó que su obra expuesta en esta muestra la realizó hace cuatro años, pero la ha ido perfeccionando y modificando a través de este tiempo. “Son imágenes ambiguas en su contorno, que expresa o manifiesta una figura en su interior como siluetas de conejos y en su interior imágenes masculinas y femeninas de sensualidad”, señaló el artista. Apuntó que esta exposición es una oportunidad que les brindó el maestro Ricaurte, para exhibir sus obras en el Taller de Experimentación Gráfica. “Esto ha sido un encuentro de artistas colombianos, que nos estamos conociendo y nos da la oportunidad de intercambiar ideas, así como de tener las puertas abiertas en este espacio, para los que estamos incursionando en este arte”, concluyó el artista plástico.

    También esa exposición cuenta con una video instalación que se titula “Soy colombiano”, del artista visual Carlos Smith, realizador de animación e investigador radicado en España, en donde es coordinador académico de la Universitat Pompeu Fabra, de Barcelona. En su video aborda la sensación de exilio que se experimenta viviendo en Colombia, y es una declaración a distancia, en tanto que el material se realizó en España, lugar donde reside. Respecto al performance “Burocracia de la Arepa”, de Viviana Díaz y Margarita Posada, parten del concepto de que la comida es uno de los símbolos que más define al migrante y ofrece la posibilidad de un intercambio cultural. En el caso de Colombia, la Arepa es un alimento típico, equivalente a la tortilla en México.

    El taller es un lugar de experimentación para el maestro Ricaurte, quien en su búsqueda creativa ha producido obras elaboradas con tecnología de punta, misma que es utilizada para el diseño publicitario en grandes formatos. Ricaurte, a través de su taller, comparte con artistas mexicanos y de otros países su técnica, ya que ésta ha sido reconocida por los círculos intelectuales como laser grafía, para la que ocupa soportes, como el vinyl, lámina galvanizada, madera y telas, entre otros.

  • Hoy Inauguran Muestra de Creadores Colombianos

    Záyin Dáleth Villavicencio Sánchez

    Exhibirán 29 obras en el Ex-Colegio Jesuita de Pátzcuaro hasta el 8 de abril

    El Ex Colegio Jesuita de Pátzcuaro servirá como sede de la manifestación estética de la gráfica colombia­na al recibir la exposición Naciona­lidad restringida, que es una recopilación de 30 artistas, donde figura el trabajo de maestros y nuevos talentos de este género pictórico.

    Esta exhibición, que se compone de 29 obras, es según la cu­radora de esta obra, María Calle-guerrero, «una manifestación es­tética frente a una posición políti­ca». Pues sostienen entre ellas un diálogo mediante la creación de sintaxis estéticas que se conforman en un espacio donde no se necesita pasaporte porque en él no existen fronteras.

    Además de Nacionalidad restringida, que se exhibirá a partir de hoy en punto de las 19:00 horas y hasta el 8 de abril en el Ex Colegio Jesuita de Pátz­cuaro, en la inauguración se pre­sentará el performance La buro­cracia de la arepa, realizado por Viviana Díaz y también se pro­yectará una videoinstalación gráfica de Carlos Smith.

    Esta exposición se realiza gracias a un convenio establecido por el Taller de Experimentación Grá­fica (TEG) y el Espacio para el Estudió y Gestión de las Artes Espega, donde se gestionó el inter­cambio de espacios para la exhi­bición de trabajos gráficos.

    En la galería del TEG en la Ciu­dad de México, el 5 de abril se inau­gurará la exposición Crónica de un sueño curada por Erandi Avalos.

    Crónica de un sueño se com­pone del acervo gráfico del Ex Colegio Jesuita con trabajos de creadores emergentes y consagrados, señaló Erandi Avalos, curadora de esta obra, además afirmó que esta muestra «no es una exposición de artistas mi­choacanos, es una curaduría propuesta desde Michoacán que abarca artistas nacionales e internacionales».

    El performance

    La burocracia de la arepa se trata de una representación de la situación de los migrantes y de lo difícil que es para éstos salir de su país, mediante un performance a través de la comida y que en este caso se trata de la arepa, comida típica colombiana equivalente a la tortilla.

    En la presentación de estas exposiciones también asistió Azu­cena Solórzano, titular del Depar­tamento de Artes Visuales de la Secretaría de Cultura, quien con­sideró necesaria la realización de estos eventos fuera del estado y es importante; dijo, incluir dentro de la descentralización a los habi­tantes de Pátzcuaro.

  • Videos con Buenos Aires

    Una muestra de cortos realizados en la capital argentina se exhibirá en el espacio Diámetro, ubicado en la estación Pino Suárez del Sistema de Transporte Colectivo

    Con la masificación de la cámara de video su utilización pasó de una práctica especializada a una cotidiana, con lo que artistas, estudiantes, doctores, arquitectos, encontraron en ella una herramienta lo mismo para crear que para denunciar abusos. La producción sudamericana de video, en especial la argentina, a partir de los 90 comienza a crecer y pronto encuentra espacios por todo Buenos Aires. Al menos así lo refiere el curador Horacio Torres, quien se encuentra de visita en la ciudad de México para presentar una selección de videos manufacturados en la capital bonarense, los cuales podrá conocer el transeúnte común que, por estos días, camine por los andadores del transborde de la línea 1 y 2 del metro.

    El Taller de Experimentación Gráfica a través de Diámetro, ubicado en la estación Pino Suárez, comandado por el grabador digital Luis Ricaurte y el curador urbano Jaime Tamayo, quienes dieron vida hace un año a esta videosala ubicada en los andadores del sistema de transporte colectivo, inauguran la muestra Aglutinar-Contaminar-Fusionar. el A partir de este 1.5 de septiembre y hasta A el 28 de Octubre, de nueve a 20 horas, se ‘ ir podrán conocer cerca de 20 videos, seleccionados por el también director del museo-casa Carlos Gardel, del Ministerio de de Cultura de la ciudad bonarense.

    “Las obras sintonizan con diversas expresiones. Sus prácticas y técnicas y lenguajes son consecuencia lógica de la contaminación entre las disciplinas”, apunta Torres acerca del nombre que anima esta muestra. “Son búsquedas de un delicado equilibrio entre el conocimiento de las raíces y una necesidad casi imperiosa de alejarse de los caminos ya transitados. Por eso esta serie camina entre la investigación y el riesgo, el respeto y la irreverencia y la aniquilación y la pausada reconstrucción.”

    El curador argentino señala que la selección es un recorte un tanto arbitral de la producción actual de su país, el cual plantea encontrar poéticas artísticas sin que por ello sus creadores tengan que ser videoastas. “La exhibición es un ejercicio. Un estudio de las posibilidades creativas. Atravesada por una actitud hipervital inolcultable”, détalla.

    Los participantes van de artistas plásticos a gente común, de entre 20 a 40 años, quienes utilizan a la tecnología como instrumento para producir ciertos productos estéticos entendiendo la limitación de la herramienta utilizada, ya que no son videograbadoras ‘de línea.

    Los videos provienen de los distintos centros culturales independientes y estatales de la capital argentina, dentro del concepto del taller como producción artística.

    “El concepto camina en la idea de grabar no registrar, así como practicar la interdisciplina para mostrar una pequeña instantánea de la producción actual”, comenta Torres.

    Durante los tres semanas se podrán observar diferentes temáticas, entre ellas el trabajo de biólogos y paleontólogos, quienes se acompañan con música electrónica. Y por otra parte, el tratamiento de la imagen del cómic como negativo.

    Sobre si existen lenguajes visuales afines entre los creadores de ambas naciones, el curador apunta que si se da podría suceder en el terreno de una realidad compartida, ya que ambos países la tecnología descontinuada es la que abunda.

    “El video en Argentina tiene una historia muy corta, es a partir de los 90 cuando comienza. Las primeras cámaras fueron de exportación, con el tiempo se democratizó provocando así el florecer de la producción, así como la apertura de más espacios galerísticos para su exhibición, y con ello los centros culturales, el espacio público y colectivos que difunden arte, comenzaron a interesarse”, acota.

    Aunque subraya que la limitante tecnológica en América Latina no es un di-que para que la producción se detenga, sino un reto.

    “El impedimento de medios de Latino-américa es un desafío muy importante que produce grandes obras, pero como uno nunca observa a su continente no se da cuenta de la existencia de grandes artistas”, concluye.

    Diámetro es parte del proyecto del Taller de Experimentación Gráfica, bajo la premisa de que el video es una forma gráfica en soportes dinámicos. En el 2006 llegan a un acuerdo con las autoridades culturales del Metro para poder ocupar uña de las vitrinas y desde esa fecha se dedican a programar todo tipo de videos de manufactura latinoamericana.

  • Dan Nuevo Aire al Grabado con Técnica que Utiliza Rayos Láser

    Juan Carlos Aguilar García

    El artista colombiano Luis Ricaurte es el creador de la lasergrafía, técnica que recurre a las bondades de la tecnología para realizar las obras.

    En el taller del artista colombiano Luis Ricaurte no hay pinceles, óleos, ni paletas de colores. Si hay, en cambio, computadoras con so­fisticados softwares de diseño, es­canners y, lo más importante, uña máquina de rayos láser que semeja una fotocopiadora.

    Se trata de su Taller de Expe­rimentación Gráfica, ubicado en Dr. Vélez #20, en la colonia Doc­tores, desde donde ha creado un nuevo método para realizar gra­bados a partir de rayos láser. Él lo llama simplemente lasergrafía y, asegura, “le dará un nuevo aire a la gráfica”.

    En términos concretos, lo que ha hecho Ricaurte es implemen­tar al arte con tecnologías que desde hace años se utilizan en la publi­cidad. “La verdad es que todo lo relacionado con los nuevos ins­trumentos lo estabamos obvian­do. El láser por ejemplo, se utiliza comúnmente en hacer cortes y rótulos”, afirma Ricaurte.

    “Esa ha sido nuestra apuesta y la verdad es que hemos conse­guido el interés por los críticos y los artistas”, dice Ricaurte quien asegura que “este nuevo proce­so reivindica mucho a la gráfica pues la convierte en productos no vistos, lo que dará la posibili­dad de un renacimiento”.

    Sin embargo, aún hay muchos creadores que se oponen a esto. Creen que la máquina hará todo.
    La máquina no termina ha­ciendo lo que los artistas no han podido hacer. Más bien se trata de que entre la máquina y el artista se genere un producto nuevo. Es de­cir, es una retro alimentación en­tre la tecnología que nos provee cosas para llegar a límites y el ar­tista que se los tiene que proponer. Al final es una herramienta.

    Nuevo Lenguaje

    Explica Ricaurte que la lasergrafía debe en­tenderse como una nueva técni­ca dentro de la gráfica que tiene una nueva sintaxis.

    “Antes muchos decían que las impresiones digitales, los plotters, no eran gráficas, pero sí lo son. Es como un frutero que tiene manzanas, peras y mangos. Es decir, hay una variedad. Así, la lasergrafía es como una fruta más que tiene sus propias caracterís­ticas. Qué cuál es su alcancé, bue­no, eso es algo que todavía está por verse“.

    “Es un juego entre lo que pue­de generar la máquina y lo que tú le puedes dar. Hay que encon­trar la propia alma. De que cuan­do lo veas digas: ‘Esto es produc­to de una nueva técnica’.

    —¿Qué pasa con la técnica tra­dicional?
    No hemos desplazado al gra­bado tradicional. No nos podemos desligar totalmente de ello. Nece­sitamos del rodillo que entinta, de la presión del tórculo. No pode­mos decir que somos totalmente autónomos de esto. Para empe­zar porque la máquina trabaja en términos de blancos y negros y la gráfica necesita más colores.

    Por eso es que hemos tenido que hacer varias placas y entin­tarlas de la manera más tradi­cional. Digamos que la cosa va funcionando a la par. La laser­grafía es una técnica que aún está por conocerse…

  • Diámetro VideoArte en el metro

    Diámetro es uno de los proyectos curatoriales desarrollados por el TEG, taller de experimentación Gráfica, dirigido por el artista Luis Ricaurte.

    Esta galería de video se inaugura el 27 de octubre de 2005. Empezó en la estación Salto del Agua, y pasó luego a Pino Suárez. Ha proyectado 1600 horas de loops de video experimental de 80 creadores a através de 4 curadurías invitadas de Colombia, México y Argentina.

    Diámetro es un espacio de tránsito, una pantalla-ventana donde se ven paraísos artificiales, otros mundos, psiques, ensayos, experimentaciones, realizadas con formatos audiovisuales; utilizando las herramientas del video, el cine, lo análogo y lo digital como una paleta en la que la sustancia que compone al video, se vuelve plástica, maleable. Cada capa que compone la imagen como cada software de diseño de imagen se vuelve un elemento de composición dentro de esa realidad plástica.

    Hacer colores como olas de video que se desvanecen unas con otras y construir imágenes pictóricas en movimiento empieza a romper la estructura lineal de la imagen en movimiento, visto como un soporte que contiene la profundidad en su narrativa lineal. El video ya no es el “papel” que soporta la imagen al quedar impresa, es la imagen con su propia profundidad y maleabilidad, se vuelve la materia prima de sí mismo. Así como hay óleo, grafito, tinta, aceites, papel , tela, hay píxeles, líneas, grano; aquí ya solo importa la poética que tienen los materiales en este caso la poética de un pixel dialogando con un mixer análogo, como un diálogo entre poéticas cibernéticas.

    Entender el video tanto como gráfica en formato dinámico, en donde se crean imágenes gráficas en movimiento, como un formato pictórico; es descubrir su naturaleza transdiciplinar en obras que se construyen en la combinación de lenguajes y que, aunque no se tocan directamente los soportes, rozan entre lo plástico y lo visual.

    Estos conceptos sobre la apreciación del video experimental, así como la búsqueda de lugares no convencionales de exhibición del arte (que responde a una posición frente a la jerarquización del arte que aunque en la teoría ya parece superado, el “gran arte”, en su exhibición y comercialización sigue siendo una realidad) son parte de la materialización de los conceptos desarrollados en el TEG, lugar de creación y reflexión de arte.

    Entonces tomar por asalto a transeúntes del metro, irrumpiendo en su cotidianidad, con videos experimentales se vuelve un acto de desmitificación de el lugar donde debe ser contemplado, así como la obra en si pierde su calidad elitista, el video como una obra que va en movimiento, como quienes la ven en ese no lugar del metro, transitorio, impermanente aunque cotidiano.

     

     

  • Tecnología al Servicio el Arte

    Samuel Mesinas

    Escondido entre las laberínti­cas calles de la colonia Doc­tores, zona sur, el Taller de Experimentación Gráfica, TEG, es un espacio en la capital mexicana, abierta a todas las ten­dencias gráficas contemporáneas. Es un taller diferente de los espa­cios tradicionales en donde se ha­ce, por ejemplo, serigrafía o aguas tintas, ya que en el TEG la tecnolo­gía juega un papel importante.

    Lasergrafía es el nombre que acuñó el artista visual Luis Ri­caurte, un colombiano nacionali­zado mexicano quien desde su lle­gada a México no ha dejado de ser un incansable promotor cultural, para designar esta técnica desarro­llada mediante la ayuda de las he­rramientas digitales actuales, con el que logró poder imprimir sobre casi cualquier superficie.

    Lo mismo madera, vidrio, metal, Ricaurte logra trasladar diversos boceto a estas texturas, mediante la ayuda de una impresora Láser Pro, la cual trabaja a base de car­bono y oxígeno.

    En esta ocasión el TEG presenta “Nacionalidad restringida”, mues­tra internacional que agrupa por primera vez a 32 artistas colombia­nos, quienes presentan 3o gráficas, un video instalación y un performance hoy, a las 12 horas, en Ce­rrada de Dr. Vélez No. 20, esq. con. Dr. Norma, Colonia Doctores, cer­ca del Metro Lázaro Cárdenas. Santiago Rebolledo, Luis Ricau­rte, Luis Caballero, Ana Mercedes Hoyos, Alejandro Obregón, Edgar Negret. Antonio Roda, Tatiana Montoya, Pedro Alcántara, San­tiago Cárdenas, David Manzur y Antonio Caro, son algunos de los artistas inmersos en la gráfica con­temporánea y sus nuevos procesos de impresión, los cuales van desde el tradicional grabado, foto-vidrio­-grabado, fotografía bordada, hasta el stencil y la innovadora técnica Lasergrafía de Luis Ricaurte.

    La videoinstalación “Soy Colom­biano, del videoasta Carlos Smith, realizador de animación e investi­gador radicado en España, habla so­bre la sentimiento de exilio que se experimenta viviendo en Colom­bia, es una declaración a distancia, en tanto que el material se realizó en España, lugar donde reside. Mientras el performance “Buro­cracia de la Arepa”, de las colombia­nas Viviana Díaz y Margarita Posa­da, utilizan la comida como símbolo que define al migrante y ofrece la posibilidad de un intercambio cul­tural; en el caso de Colombia la Are-pa es un alimento típico equivalente a la tortilla en México.

    El TEG nace de la vocación so­cial de Ricaurte por ampliar el campo de experimentación gráfi­ca mediante la tecnología, ya que estudió Ciencias de las Artes y fue alumno de una de las figuras del Land Art, Richard Long.

    Sus objetivos, proyectos y for­mas de hacerse de recursos eco­nómicos, están planteados bajo el esquema de una Asociación Civil, AC, que busca recaudar fondos de fundaciones o patronatos que quie­ran apoyar un proyecto de brazos abiertos a los jóvenes creadores.

    El proyecto surgió hace dos años de la imaginería de Ricaurte y se ha desarrollado en un edificio de la colonia Doctores, el cual ha sido adaptado de acuerdo a las necesi­dades que implica una propuesta semejante, donde el artista colocó dos tórculos de gran formato (apa­ratos para el grabado tradicional), maquinaria para trabajar graba­do en metal y madera, así como el equipo necesario para la realiza­ción de video y gráfica digital. “El financiamiento lo hago me­diante mi trabajo de artista, así que busco la manera de encontrar dona­tivos y, el dinero, por lo pronto, sale de la venta de mi obra pero ahora ya somos una AC y esperamos hacernos pronto de recursos”, acota Ricaurte desde Cali, donde se encuentra co­mo invitado a una muestra en aque­lla ciudad colombiana, en la que tam­bién participan mexicanos, como la artista Mónica Espinosa.

    Y sobre los motivos que le lleva­ron a crear TEG, detalla: “La in­quietud surge a partir de la inten­ción de experimentar y darle un nuevo aire a la gráfica, así como tratar de generar, a lo establecido, otra dinámica, y abordar la tecnología que se ha desarrollado para todo menos para el arte”.

    “Pienso que la diferencia con los otros talleres es que abordamos la línea gráfica en todos los sentidos, desde las técnicas clásicas hasta la impresión digital a través de inyec­ción láser, termo impresiones, litolasergrafía, entre otras”, acota. En el TEG, se lleva a cabo un par de modificaciones a su inmueble con la clara intención de convertirse en un efervescente centro cultural.

    “Ahora estamos construyendo el área de dormitorios para cuatro re­sidentes, con la finalidad de que los visitantes se ahorren el hospedaje y se sientan como en casa estudian­do y desarrollando su proyecto sin que le sea costoso, ya que se hace uso del equipo y materiales propor­cionados por el taller”, detalla el colombiano acerca de su intercambio y residencias de artistas que piensa iniciar el próximo mes.

    “Estos proyectos están dirigidos no sólo a posibilitar un espacio equi­pado para la experimentación, sino a la reflexión sobre el arte y sus discur­sos, desde una perspectiva social, y sobre todo que se sale de las relacio­nes de poder y las clasificaciones del tal llamado gran arte”, concluye.